Sacerdotes llevan la esperanza cristiana a familiares de conscriptos

Una palabra de consuelo, la sola escucha, la compañía, la esperanza cristiana, son el aporte de la Iglesia en estos duros momentos que se viven en la precordillera del Bío Bío.

 
Viernes 20 de Mayo de 2005
Tanto en las distintas unidades militares de la zona como en el gimnasio donde se concentran los familiares de los conscriptos desaparecidos en la nieve, sacerdotes del Obispado Castrense y de la iglesia diocesana local acompañan a las personas en este momento de dolor e incertidumbre.

El padre Fernando Provoste, capellán de la Tercera División del Ejército, se trasladó desde Valdivia hasta el gimnasio del Regimiento 17 de Los Ángeles.

El sacerdote invita a las personas a rezar y a cantar, a pesar de los difíciles momentos que los familiares viven.

La siguiente es una entrevista que concedió el Padre Provoste a Las Últimas Noticias:

-Padre, ¿qué es lo más difícil de esto?

-La mayor preocupación de la gente es no saber qué pasa y cuando uno también tiene incertidumbre, porque no se sabe qué pasa con los chiquillos, no es mucho lo que uno puede consolar. Es más bien tratar de animar a los familiares, de darles fuerzas.

-¿De dónde saca ese poder para hacer sonreír a los que están sufriendo?

-No me lo pregunte. Creo que lo principal es tener esperanzas. Es absolutamente normal que la gente esté angustiada, pero hay que hacer notar la vida.

-¿Qué les dice?

-Hay que tratar de ser solidarios en lo que están pasando. Las experiencias de dolor son intransferibles. Se sienten o no se sienten, pero no las puedes experimentar por otros. Eso no impide darles esperanzas.

-¿Ha habido alguien que lo haya mirado feo?

-No, nadie, afortunadamente.

-Pedir a la gente que cante en esta situación es atrevido. ¿Temió que no le hicieran caso?

-La verdad es que uno nunca sabe, pero había que intentarlo. Como dice San Agustín, "el que canta, ora dos veces".

-¿Qué es lo más duro que ha escuchado?

-Hay mamitas que están muy mal. Es natural ver que las personas mayores se nos mueran antes, pero que se muera un hijo en un destino que él buscó, porque la mayoría de los conscriptos son voluntarios, es difícil. Esta campaña en la montaña los tenía muy ilusionados.

-¿Había visto algo así como capellán de Ejército?

-Me ha tocado estar en otras unidades, por accidentes en la Carretera de la Costa, por ejemplo, pero en algo así, de tanta magnitud como esto, no.

Fuente: Las Últimas Noticias - Prensa CECH
Los Ángeles, 20-05-2005