En Copiapó, los niños viven y juegan el folclor

- Fundación Padre Roberto Lebegue realiza proyecto “Jugando y Viviendo nuestro Folclor”, para 60 niños y adolescentes de la región. - Como una forma de incentivar en ellos el conocimiento del folclor, y motivarlos a aprovechar su talento y su tiempo libre, la Fundación realizará talleres para aprender danzas, cantos e instrumentos tradicionales.

 
Lunes 25 de Julio de 2005
Más de 60 niños y adolescentes de la Fundación Padre Roberto Lebegue, en Copiapó, Alto del Carmen y Freirina, se beneficiarán con el proyecto Jugando y Viviendo nuestro Folclor, financiado por el Fondo Nacional de las Artes y la Cultura.

Este proyecto se lanzó oficialmente el viernes 22 de julio, en dependencias del Obispado de Copiapó, y contó con la presencia del Obispo, Monseñor Gaspar Quintana, y representantes del Fondo Nacional de las Artes y la Cultura, además de los niños de la Fundación y sus familias..

En su intervención, Monseñor Gaspar agradeció a los niños y a sus familias por este esfuerzo, felicitándolos por el interés que muestran en las tradiciones nacionales, y los instó a realizarlo con constancia, responsabilidad y mucho entusiasmo.
Durante este evento los niños de la Fundación deleitaron a los presentes, mayoritariamente sus familias, con bailes de cueca.
El proyecto “Jugando y Viviendo nuestro Folclor” se inicia en agosto, y consta de talleres presenciales de instrumentos, canto y danzas, además de la participación de los niños en un Encuentro Cultural, en una muestra folclórica, y para finalizar el proyecto, un Festival de grupos folclóricos en el mes de diciembre.

Objetivos del proyecto:

La Fundación Padre Roberto Lebegue pretende proyectar su trabajo con los niños, a través de una agrupación folclórica chilena y latinoamericana, así como estimular la recreación y el rescate de nuestra cultura a nivel local, promoviendo el sentido artístico en los niños y adolescentes.

Todas estas actividades están orientadas a lograr que los niños hagan buen uso de su tiempo libre y de su propio talento. Además, siendo niños de bajos recursos económicos, no tienen la posibilidad de agruparse para aprender un instrumento o danza tradicional de Chile.

Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 25-07-2005