“Cuidado y Esperanza” en la Formación de Monitores Juveniles de Prevención

Una experiencia con jóvenes y para jóvenes.

 
Lunes 14 de Diciembre de 2015
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En sintonía con lo manifestado por SS. Francisco y la Conferencia Episcopal Chilena, a través de las LLGG de nuestros Obispos durante este año 2015, “renovamos nuestro compromiso y determinación para que la Iglesia sea un espacio sano y seguro para todos los fieles, especialmente los más vulnerables”1.

De esta manera, surge como imperativo de toda dimensión personal y creyente, la obligación “de proteger a los menores y de evitar el abuso sexual”, como principio rector de toda acción de la Iglesia, sea universal, sea nacional, y que “fluye de la misión y del ejemplo que nos dio el propio Jesucristo, en cuyo nombre servimos”, “Dejen que los niños vengan a mí” (Mc 10, 14)2.

De la opción preferencial del propio Señor Jesucristo por los más pequeños, de los más vulnerables, es donde surge su preferencia, por el cuidado de niños y jóvenes, quienes “representan la fragilidad e invitan a los adultos a salir de sí mismos para ayudarlos a recorrer el camino que los transformará en hombres y mujeres del mañana”3, núcleo de la esperanza cristiana.

En este ánimo y motivación por cuidar y proteger a los preferidos de Jesús, es donde la Iglesia nos propone “invitar a todos los actores sociales a promover una cultura en la que la protección a los menores de edad sea una prioridad”4. Es en el deseo de Jesús donde surge la Iglesia por y para los pequeños, un lugar común, donde vivir inicialmente la experiencia de Dios, para conocerlo, amarlo y seguirle.

Por esto, ante la voluntad de nuestro Señor, la Iglesia Chilena ha dispuesto la elaboración y ejecución de programas de prevención con la finalidad de realizar “la detección temprana de las situaciones de abuso, así como los factores que facilitan su posible ocurrencia y la promoción de la dignidad de los menores de edad”5.

Como una manera de organizarnos como iglesias locales, nos sugiere “una formación en cascada para catequistas; agentes pastorales y voluntarios en general; seminaristas, para tratar los casos de abusos sexuales a menores de edad clérigos y consagrados/as”, con el propósito de distinguir los niveles de prevención (primaria, secundaria y terciaria), “que corresponden respectivamente a la evitación de los abusos sexuales; su detección precoz y primer apoyo a las eventuales víctimas; como aquello necesario para reparar las heridas junto a las víctimas y la comunidad que contribuyan a aminorar el daño”6. Esto además resulta obligatorio para todas las personas que prestan un servicio pastoral (clérigos o laicos, consagrados o no), constituyéndose en un deber implícito de formación contínua.

Como resultado de los acuerdos y propuesta del Programa de Capacitación realizado por la Comisión Diocesana de Prevención de la Diócesis de Arica, se realizó éste Sábado 12 de Diciembre, una Jornada de Formación llevada a cabo desde las 08.30 y hasta las 14.30 hrs. en el Colegio "San Marcos", con 78 participantes acreditados como Monitores Juveniles de Prevención, en la tarea que sostendrán ellos como Pastoral Juvenil, de ser Animadores de niñas, niños y adolescentes de los Campamentos, Colonias y Escuela de Verano 2016.

La comunidad eclesial debe tener la tranquilidad de que en cada ámbito pastoral los menores de edad pueden encontrar un ambiente sano y seguro.

Alexander Salinas Acuña
Psicólogo
Coordinador Comisión Diocesana de Prevención
Diócesis de Arica

Fuente: Comunicaciones Arica

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1 CECH. LLGG. Cap. I. Introducción. N° 7. 2015
2 CECH. LLGG. Cap. II. Principios Fundamentales. N° 9-10. 2015
3 CECH. LLGG. Cap. II. Principios Fundamentales. N° 10. 2015
4 CECH. LLGG. Cap. II. Principios Fundamentales. N° 13. 2015
5 CECH. LLGG. Cap. II. Principios Fundamentales. N° 16-17. 2015
6 CECH. LLGG Cap. VI. Prevención del abuso sexual y protección de los menores de edad. N° 103. 2015
Arica, 14-12-2015