Capilla de Entre Lagos fue bendecida este domingo

Alegres y agradecidos con Dios y con quienes hicieron posible la reconstrucción de su templo, la comunidad de Ñadi Pichidama recibió nuevamente su capilla, Esposa del Espíritu Santo, con la celebración de bendición y también la consagración de su Altar.

 
Lunes 17 de Diciembre de 2018
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El 5 de diciembre del año 2017, esta comunidad ubicada a 26 kilómetros de Osorno, sufrió la destrucción de su iglesia debido a un voraz incendio, y este domingo 16, después de un año de esfuerzos para conseguir los recursos económicos necesarios, nuevamente abrió sus puertas para acoger a su pueblo fiel y festejar junto a la Mesa de la Eucaristía.

La celebración se inició en el frontis del templo, donde con solemnidad y sencillez, la señora María Contreras, en representación de la comunidad entregó las llaves al Administrador Apostólico de Osorno, como signo del servicio de la capilla a la Iglesia diocesana y a la comunidad. Inmediatamente después, el obispo Jorge Concha Cayuqueo, las confió al párroco Sebastián Gnanaprakasan para que vele por los cuidados y las celebraciones que en ella se realicen.

El padre abrió el templo para continuar el festejo. La comunidad ingresó a la capilla perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de Fátima, y el coro acompañó con cantos el momento en que el obispo asperjó las murallas de la nueva edificación y untó el Santo Crisma, en señal de cruz en el centro del Altar y en cada una de sus esquinas. También incensó el templo y la Mesa del Sacrificio.

Al finalizar este solemne momento, algunos miembros de la comunidad revistieron el Altar con mantel y dos cirios, además de los arreglos florales que pusieron a los pies del Señor y de la imagen de la Virgen María.

En su intervención el Administrador Apostólico de Osorno, destacó el trabajo realizado en comunidad para lograr esta reconstrucción, “que este signo, que es muy potente e importante sea siempre un trabajo participado. Es un lindo templo, pero no dejen de participar ustedes, porque son la Iglesia viva”, y agregó “muchas gracias a todos y todas las personas que trabajaron, colaboraron, animaron para que esto sea una realidad”.

La señora María Contreras, recordó que “cuando se nos incendió nuestra capillita, fue muy doloroso, pero ahora estamos muy contentos, todos reunidos, y nuestro agradecimiento a todos los que lo hicieron posible. Somos bendecidos de Dios porque desde el día uno, nos organizamos para trabajar por esto que hoy vemos, gracias a todos por su corazón tan abierto a apoyarnos siempre”.

Por su parte el padre Sebastián, también expresó su agradecimiento a toda la comunidad y dijo que, a pesar de lo sucedido, “esto fue una bendición para nosotros, porque al día siguiente la comunidad unida comenzó a trabajar para buscar los recursos necesarios porque no es fácil reconstruir, pero aquí está esta nueva capilla. Agradezco mucho a los bienhechores, a quienes colaboraron de una u otra forma”.

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 17-12-2018
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