P. Mauricio Andrade: "Dios se la jugó por mí"

Diócesis de Copiapó celebra ordenación de nuevo sacerdote.

 
Lunes 24 de Diciembre de 2018
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Cientos de personas llegaron hasta la Catedral de Copiapó el pasado viernes 21 de diciembre, para celebrar la ordenación sacerdotal de Willy Mauricio Andrade Berríos, en una misa presidida por el Obispo, Monseñor Celestino Aós, junto al presbiterio y cuerpo diaconal de la diócesis y sacerdotes invitados, entre ellos, sus formadores del Seminario Pontificio, donde Mauricio realizó su formación. En la numerosa asamblea destacaba su familia y amigos.

En su homilía, el Obispo invitó a Mauricio a "revestirte de Cristo: convertirte en hombre que ama, sirve, se ofrece en sacrificio por la salvación de sus hermanos". Lo llamó a ser un hombre de fe, que cree en Jesucristo, que cree en lo que celebra; que cree en la Iglesia, en el presbiterio, en la comunidad cristiana y en sí mismo. "Hombre de fidelidad - dijo el Obispo-; Hombre de acción apostólica."

"Portas a Cristo y no a ti mismo"

"Como sacerdote debes señalar a los hombres el camino, -le dijo el Obispo en la parte final de su homilía- Y tú eres el primero que tiene que hacer lo que los demás deben hacer: entregar la vida como Jesucristo. No ser el centro sino el instrumento: portas a Cristo y no a ti mismo. Ser hombre renovado por el Espíritu que vive la relación con Cristo y sirve a los hermanos. El celibato no significa permanecer privado de amor; es ser libre para amar de un modo diferente. La virgen María es Madre de los sacerdotes, y Ella te sostendrá y te bendecirá siempre. Willy Mauricio: que nada ni nadie te aparte del amor y la devoción a la Virgen María".

Luego vino el rito de la ordenación, vivido por toda la asamblea con gran devoción y alegría. Los signos de acostarse en el piso, la imposición de las manos del Obispo, del Obispo emérito, Monseñor Gaspar Quintana y todo el presbiterio, la oración consecratoria, y luego la intervención de su familia que lo ayudó a revestirse, momento que terminó con el saludo fraterno de todos los celebrantes, y que fue coronado con un extenso y vibrante aplauso por todos los presentes. Así fue presentado el nuevo sacerdote para la Iglesia de Atacama.

Al final, el Padre Mauricio Andrade tomó la palabra. Recorrió parte de su historia familiar, el descubrimiento de su vocación y dijo estar "feliz, Dios se la jugó por mí hasta el final". Agradeció a todos los que fueron parte de su camino al sacerdocio: a Don Gaspar, a Don Celestino, a los formadores y compañeros del Seminario, a la comunidad de Chañaral, El Salado, Barquito. "En una Iglesia que está golpeada -dijo- somos luz de esperanza".

Luego, dijo unas palabras el obispo emérito de Copiapó, Monseñor Gaspar Quintana, quien animó a Mauricio, diciéndole: "no estás solo; vas con el Señor, con María, con la comunidad. Ánimo, tu gente y tu diócesis está contigo".

Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 24-12-2018