Diócesis de Valdivia

Fiesta de San Sebastián

Comunidades de nuestra diócesis se preparan para la fiesta del mártir romano, afinando últimos detalles de esta popular celebración religiosa que convoca a cientos de personas.

 
Lunes 14 de Enero de 2019
La devoción a San Sebastián es una de las más arraigadas a en nuestra diócesis, lo que se observa en la multitudinarias procesiones y celebraciones que se realizan el 20 de enero en las parroquias de Nuestra Señora del Carmen (Collico y Calle-Calle), Nuestra Señora de Lourdes (Paillaco) e Inmaculada Concepción (Crucero).

A continuación, ponemos a disposición de la comunidad el horario de las novenas y de las celebraciones que se realizarán este 20 de enero en nuestra diócesis de Valdivia:

Parroquia Nuestra Señora del Carmen

Novena
- Desde el viernes 11 de enero a las 19:30 horas en el templo parroquial.

Celebración del 20 de enero en sector Calle-Calle
- 09:00 horas primera misa
- 10:00 horas segunda misa
- 11:00 horas tercera misa
- 12:00 horas misa y procesión
- 15:00 horas última misa.

Celebración del 20 de enero en sector Collico
- 07:00 horas misa en templo parroquial.
- 19:30 horas procesión y misa en templo parroquial.

Parroquia Nuestra Señora de Lourdes

Novena
- Desde el viernes 11 de enero a las 19:00 horas en el templo parroquial.

Celebración del 20 de enero en Paillaco
- Rosario a las 08:00 horas
- 09:00 horas misa y confesiones en templo parroquial.
- 11:00 horas misa y confesiones en templo parroquial.
- 12:00 horas misa y confesiones en templo parroquial.
- 13:30 horas Bautizos en templo parroquial.
- 15:00 horas misa y confesiones en templo parroquial.
- 16:00 horas procesión con la imagen de San Sebastián.

Parroquia Inmaculada Concepción

Celebración del 20 de enero en Crucero
- 08:30 horas Rosario e ingreso de la imagen de San Sebastián.
- 09:00 horas primera misa.
- 11:00 horas segunda misa.
- 14:30 horas procesión.
- 15:30 horas misa en el sector ferrocarriles.

Breve historia de San Sebastián

Sebastián, hijo de familia militar y noble, era oriundo de Narbona, pero se había educado en Milán. Llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. Era respetado por todos y apreciado por el emperador, que desconocía su cualidad de cristiano. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios idolátricos. Además, como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. Esta situación no podía durar mucho, y fue denunciado al emperador Maximino quien lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo.
El santo escogió la milicia de Cristo; desairado el Emperador, lo amenazó de muerte, pero San Sebastián, convertido en soldado de Cristo por la confirmación, se mantuvo firme en su fe. Enfurecido Maximino, lo condenó a morir asaeteado: los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene, que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido.

Fuente: Comunicaciones Valdivia
Valdivia, 14-01-2019