Diálogos de discernimiento con vicarios pastorales

Con encuentros llevados a cabo en Calama, La Serena, Santiago, Los Ángeles y Puerto Montt, se han gestionado estos espacios para el diálogo, en los que se ha buscado conversar abierta y fraternalmente respecto a la realidad eclesial y pastoral que cada diócesis está viviendo, sus caminos y situación de las comunidades locales.

 
Jueves 31 de Enero de 2019
Durante los meses de diciembre y enero un equipo de la Conferencia Episcopal ha estado visitando diversas diócesis del país, en donde se ha reunido con la gran mayoría de los vicarios pastorales de cada Iglesia particular o representantes de los mismos. Este proceso ha sido encabezado por el secretario adjunto pastoral, Pbro. Renzo Ramelli, como responsable de este servicio.

Con encuentros llevados a cabo en Calama, La Serena, Santiago, Los Ángeles y Puerto Montt, se han gestionado estos espacios para el diálogo, en los que se ha buscado conversar abierta y fraternalmente respecto a la realidad eclesial y pastoral que cada diócesis está viviendo, sus caminos y situación de las comunidades locales.

Los vicarios y representantes de las diócesis que han participado de estos encuentros han señalado que es necesario ahondar y extender a todas las comunidades y personas lo que han venido siendo los espacios de discernimiento que desde diversas instancias parroquiales, diocesanas, nacionales, etc. se han llevado adelante durante 2018 y que continuarán todo el 2019. Con esto se busca generar un profundo proceso de renovación eclesial, potenciando la centralidad de la dignidad humana en las comunidades y en la vida la Iglesia.

A través de las diversas instancias de diálogo que se han llevado a cabo lo que ha surgido con mayor fuerza es la necesidad de replantearse cómo son las relaciones humanas, trabajar en vistas de erradicar toda situación de abuso de las prácticas pastorales y replantear la manera como se ejerce la autoridad. También procurar una renovación de la estructura eclesial, tanto en su proceder como en la transparencia de la administración de cada Iglesia local, una Iglesia donde toda persona que ha sido víctima de abusos ocupe un lugar central en las acciones concretas y reparatorias que se lleven adelante.

La importancia de realizar este proceso a nivel local radica en que sean espacios participativos, amplios, inclusivos, donde se hace necesario que todo este caminar sea con un actuar maduro de cada persona, quienes a su vez puedan sentirse en plena libertad de actuar y de expresarse. Este proceso busca que se viva una animación participativa de la comunidad cristiana, el que desembocará en la III Asamblea Eclesial Nacional (2020), la que marcará un hito del proceso de discernimiento a nivel de todo el país.

Fuente: Equipo Áreas Pastorales CECh

CECh, 31-01-2019