Carta del Administrador Apostólico de Puerto Montt, P. Ricardo Morales Galindo OdM

A la familia del presbítero Francisco Núñez Calisto, y a las comunidades de la Iglesia arquidiocesana de Puerto Montt.

 
Sábado 09 de Febrero de 2019
Con profundo impacto me he enterado del fallecimiento de Francisco y de las extremadamente dolorosas circunstancias de su muerte.

Les escribo desde el corazón de un hermano, que al acompañar el caminar de esta Iglesia empieza a amarla y a sentir con ella. Me he estremecido durante estos meses al conocer el dolor que muchas personas han vivido, en diversas circunstancias. Me estremece hoy, de un modo singular, que un hermano sacerdote haya llegado a vivir una angustia a tal límite.

Es comprensible que en situaciones de esta naturaleza nos invadan preguntas y cuestionamientos. Con humildad, les invito a que hagamos lo que Cristo haría en nuestro lugar. No condenaría ni reprocharía. No adelantaría juicios ni buscaría responsables.

Hay quienes sufren hoy en primera persona la partida de Francisco: su familia y sus amigos más cercanos. A su lado está hoy el Señor, acompañando y ofreciendo consuelo y esperanza, fuente de serenidad y de paz.

Por ellos invito especialmente a rezar en las misas de este Domingo. Por ellos y también por otras personas que sufren y han sufrido, y a quienes este suceso también impacta. Con ellos también está el Señor, hoy y siempre.

Por cada uno de los sacerdotes, diáconos y consagrados de esta Iglesia puertomonttina, para que este momento de dolor nos ayude a fortalecer nuestros lazos de fraternidad para ser lo que Dios quiere hoy de su Iglesia: comunidad al servicio de las personas, especialmente de las más vulnerables, comunidad de verdad y justicia, de amor de paz.

Abramos todos nuestro corazón para que sea el Señor mismo quien lo toque hoy.

Con afecto,

Ricardo Morales Galindo OdM
Administrador Apostólico

Fuente: Comunicaciones Puerto Montt
Puerto Montt, 09-02-2019