Iglesia participó en encuentro que abordó secuelas post aborto

Con el objetivo de fortalecer la comunión y difusión de los distintos movimientos que trabajan en la sanación de las secuelas del aborto, se desarrolló, en México, el III Encuentro Latinoamericano y del Caribe y el VII Encuentro Panamericano de Acompañamiento Pastoral Post Aborto, en la que participaron representantes de distintas diócesis del país, incluyendo a miembros de la Pastoral Familia y Vida de la Iglesia de Concepción.

 
Martes 16 de Abril de 2019
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Ambos encuentros fueron convocados por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), de acuerdo con el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

En la jornada, que se desarrolló entre el 8 y 12 de abril, participaron aproximadamente 140 personas entre laicos, obispos, sacerdotes religiosas, un diacono, representando a 17 países. En esta oportunidad, la delegación chilena estuvo representada, además, por Elizabeth Bunster, coordinadora del proyecto Esperanza de Chile, en representación de la CECH, quien portó la bandera nacional en la ceremonia de presentación. Participaron representantes de Arica, Iquique, Viña del Mar, San Bernardo, Santiago, Rancagua y Concepción, conformando una delegación chilena de tres sacerdotes y 11 laicos.

Por Concepción, asistieron Carla Nieto Garro, fray Yuliano Viveros Aedo, o.s.a., representando a la provincia agustina de Chile y el diácono permanente Alejandro Sáez Llomparte. Sáez precisó que para la Pastoral Familia y Vida “es muy significante haber estado presente en ambos encuentros, ya que nos pone en una actividad de servicio necesario para proporcionar y sanar espiritual y psicológicamente, a las personas que han vivido la experiencia del aborto, tanto para mujeres como para varones, en la Iglesia de Concepcion y Chile”.

El padre Yuliano Viveros precisó que también que en esta oportunidad, se plantearon herramientas que “faciliten el servicio a favor de las familias que sufren la pérdida de un hijo antes de nacer, y se proyecte hacia una misión en el anuncio del Evangelio de la Familia y de la Vida, esperanza y paz para nuestros pueblos”.

Los encuentros contaron con la participación del obispo Constantino Barrera, miembro de la Región México-Centroamérica del Departamento de Familia, Vida y Juventud del CELAM; de obispos responsables y secretarios de las áreas de Familia y Vida de algunas conferencias episcopales de Latinoamérica y El Caribe, así como representantes de diversos movimientos e instituciones que promueven la sanación de las secuelas del aborto.

Durante las primeras sesiones del encuentro, el responsable de la Dimensión de Vida de la Conferencia Episcopal de México, Monseñor Jesús José Herrera Quiñonez, centró su reflexión en la carta encíclica del Papa Francisco “Amoris Laetitia”. Al referirse al contenido, el prelado enfatizó en lo que nos enseña sobre la realidad de la familia; sin ignorar sus luces y sombras o dejar de considerarla como una gran riqueza que identifica la cultura latinoamericana suficiente razón para luchar por ella. En este sentido exhortó a los presentes a continuar con el trabajo para que la familia sea la cuna de la defensa de los concebidos, pero no nacida. Sobre esta realidad el prelado invitó a descubrir la carta encíclica, todas esas tareas, consejos y caminos que la familia debe asumir para que la persona, la pareja y los nuevos matrimonios lleguen a su plenitud.

El III Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Acompañamiento Pastoral Postaborto, ayuda a compartir experiencias útiles para ayudar a que las mujeres no se sientan culpables, como efecto de su decisión o la influencia de la presión social; comprendiendo que tomar esta decisión tampoco fue fácil para ellas. Generalmente son las mujeres las que asumen el riesgo biológico, la sanción social y cultural. Sin embargo, es absolutamente necesario hablar del rol del hombre porque la concepción del nuevo ser fue compartida y la decisión como las consecuencias es de los dos.

En muchas de las historias que refieren las mujeres como víctimas, el hombre ha sido el patrocinador económico del aborto o quien debe asumir la determinación de su compañera, por eso el llamado insistente de los participantes es la implementación de una pastoral que involucre directamente al hombre en el proceso de sanación del aborto.
Características del síndrome postaborto

El síndrome postaborto tiene manifestaciones físicas y psicológicas que se pueden presentar sin un patrón definido, pero que retomando los comentarios de los especialistas que han atendido estos casos se dividen así:

Manifestaciones somáticas

? Anorexia y pérdida de peso
? Bulimia
? Náuseas y vómito
? Dolor abdominal y sensación de vacío
? Palpitaciones
? Sensación de opresión torácica
? Cefaleas
? Pérdida de fuerza

Manifestaciones Psicológicas

? Culpa y tristeza
? Enojo y hostilidad
? Desesperación y pesimismo
? Ensoñaciones diurnas y nocturnas
? Pesadillas y nostalgia
? Disminución del deseo sexual
? Llanto, insomnio e hipersomia
? Pérdida de concentración y motivación
? Promiscuidad

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 16-04-2019