Con profunda fe se vivió Vía Crucis en Concepción

Ni el frío y ni una persistente llovizna amilanaron a los centenares de fieles que se congregaron a los pies de la Cruz Monumental, en Concepción, para vivir el Vía Crucis diocesano y recordar la vida, pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.

 
Viernes 19 de Abril de 2019
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Tras un largo trayecto, que culminó en la catedral, la procesión recorrió varias cuadras, más de dos kilómetros de distancia, recordando cada una de las 14 estaciones del Vía Crucis.

Durante el trayecto, diversos grupos de cinco personas fueron tomando la cruz de madera, hasta alcanzar plaza Independencia, en la decimotercera estación, donde la cruz fue tomada por monseñor Fernando Chomali junto a otros sacerdotes.

Tras revivir la liturgia de la Pasión y Muerte del Señor, en un ambiente de mucho silencio, se presentó la cruz para adoración de los fieles, que se mantuvo en manos de distintos sacerdotes.

Al término de la liturgia, el Arzobispo agradeció “el inmenso amor de Dios, por cada uno de nosotros, que no quiere que caminemos en tinieblas, sino en la luz, la luz de la verdad, de la paz, de la gracia y de la concordia. Para llegar a esa luz necesitamos redención y esa redención llega a través de Jesucristo, que asume todos nuestros pecados”.

Pidió pensar “en nuestros propios pecados y pensemos, sobre todo, cómo Dios se hace cargo, al punto de morir, en la cruz. Todos los pecados, la infidelidad, el odio, el soborno, el abuso, todo lo vivió Jesucristo en su propia carne, por cada uno de nosotros. Por lo tanto, si tomamos muy en serio esta Semana Santa, podemos comenzar una nueva vida, una vida según el amor, según la dignidad que tenemos de ser hijos de Dios; una vida en comunión y fraternidad que tanta falta nos hace; una vida donde nos miremos como hermanos, porque tenemos a un Padre Dios que envía a su Hijo Jesucristo para que nosotros tengamos vida en abundancia”.

Invitó a todos a celebrar la gran vigilia pascual, a las 21 horas, en la catedral, “donde vamos a ver todo este paso de Jesús por el dolor, por el abandono, por la sed, la destrucción de su propia vida. Su sentido último es la redención de cada uno de nosotros. Que el Señor nos siga acompañando e iluminando en este día de gracia para poder comprender mejor el inmenso amor que nos tiene”.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 19-04-2019