La Parroquia Espíritu Santo celebró las bodas de oro del P. Tomás Maurer SVD

El Domingo de Pentecostés, la comunidad parroquial Espíritu Santo de San Joaquín conmemoró su patrocinio y los 50 años de sacerdocio del padre Tomás Maurer SVD con una Eucaristía oficiada por el propio festejado y concelebrada por el párroco, padre Armando Schnydrig SVD, además de otros cohermanos de la Congregación del Verbo Divino.

 
Miércoles 12 de Junio de 2019
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El templo, ubicado en Castelar Sur con San Juan del sector El Pinar, congregó a los integrantes de las comunidades de base: San Francisco Javier, San Matías Apóstol, María Madre de la Vida, Cristo Redentor y el centro parroquial. Todos ellos generaron un clima fraterno y exultante que se extendió durante la acción de gracias.

“Los 50 años del padre Tomás nos tocan a todos, porque no es algo solamente de él, sino de toda esta comunidad que le ha permitido ser lo que es hoy, a través de nuestro apoyo, a veces con nuestra indiferencia, con palabras de ánimo, con nuestra crítica, con el hombro que le hemos puesto a sus iniciativas”, señaló el padre Francisco de la Jara SVD, quien pronunció la prédica de la misa.

Eucaristía

La presentación de los dones reflejó el doble festejo del día, ya que las comunidades ofrecieron imágenes de sus respectivos patronos como signo de ardor por el Evangelio. Además, colocaron en el altar banderas de Chile, Venezuela, Colombia, Perú y del Pueblo Mapuche para significar la diversidad de naciones presentes en el entorno parroquial.
A esas ofrendas se sumó un icono de San Arnoldo Janssen, fundador de los Misioneros del Verbo Divino, junto a un globo terráqueo en alusión al modelo pastoral que inspira a los sacerdotes pertenecientes a la Congregación, entre ellos el padre Maurer.

Agasajo

Luego de la Eucaristía los parroquianos compartieron un almuerzo a fin de homenajear al padre Tomás y coronar con un ambiente fraternal la celebración de su fiesta patronal.

Jubileo

Tomás Maurer SVD es oriundo de Alemania. Recibió el orden presbiteral el 19 de abril de 1969 y al año siguiente llegó a Chile como misionero del Verbo Divino.
Su vocación la configuró gracias al testimonio de fe de sacerdotes verbitas, familiares y vecinos.
“Recuerdo que mi ordenación fue después del Concilio en tiempos muy difíciles, muy revueltos”, evocó. Asimismo, agradeció al Señor por medio siglo dedicado al Pueblo de Dios.
Ha colaborado en diversas comunidades de la Provincia chilena de la Congregación del Verbo Divino y ayudó a fundar la Parroquia Santiago Apóstol en Los Ángeles. Hoy por hoy es uno de los vicarios de la Parroquia Espíritu Santo en San Joaquín, comunidad a la que regresó por segunda vez tras ejercer como párroco en 1990.

Fuente: SVD Chile


Santiago, 12-06-2019