Gigantesco y hermoso templo consagrado en Concepción

Una gran y hermosa fiesta vivió la comunidad de la parroquia La Ascensión del Señor, del Barrio Norte, en Concepción, al celebrarse la consagración de un nuevo templo, en la comunidad Santísima de Trinidad, ubicada en el sector Alto Bellavista.

 
Lunes 11 de Noviembre de 2019
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La construcción, fruto del esfuerzo de largo tiempo, culminó este domingo 10 de noviembre, cuando al mediodía se abrieron las puertas de las manos del párroco, padre Héctor Osorio, al recibir las llaves de monseñor Fernando Chomali.

Más de mil personas que, copando el gigantesco templo, animadamente siguieron la solemne liturgia, marcada por el canto y la música. Durante la celebración, el padre Andrés Lira, sj, portó una pequeña caja metálica, conteniendo una reliquia del san Alberto Hurtado, que entregó a monseñor Chomali, quien la depositó a los pies del altar.

“Estar acá es un verdadero descanso para el alma, en medio de las complejas situaciones que vivimos en nuestro país. Tenemos una buena noticia que dar, un nuevo templo en la arquidiócesis para alabar al Señor y transmitir la fe a los niños y a los jóvenes y a celebrar al Dios de la vida, a través de los sacramentos. Es una buena noticia que tenemos que proclamar a tiempo y destiempo, porque el mejor servicio que la Iglesia pueda proclamar a la sociedad es hablar de Jesús”, afirmó monseñor Chomali en su homilía, quien felicitó a la comunidad y al párroco.

Parte del ritual de consagración, fue el momento solemne de aspersión con óleo del altar, donde los fieles prepararon para celebrar la eucaristía. Posteriormente, se procedió a la lectura y firma del decreto que oficializa la consagración. Leyó el texto el padre Edgardo Ojeda y fue firmado por el arzobispo, el párroco, el padre Ojeda y el matrimonio animador de la comunidad.

“Dios basta, Dios salva en medio de esta debacle que vive el país”, señaló el padre Héctor Osorio, al término de la Misa, para sacar adelante el proyecto, añadiendo que “cuando una sociedad se aleja de Dios, viene el caos”.

Con sus palabras, el padre Héctor reconoció que este gran proyecto tampoco estuvo exento de dificultades, “pero como el Señor me ha dado las fuerzas para acompañar a la comunidad, pudimos salir adelante, lo cual ha sido una de las mayores construcciones, construir comunidad, construir iglesia”.

Destacó su reconocimiento a los animadores de la comunidad, que incluso dispusieron hasta de recursos personales, como también el importante aporte de miembros del Camino Neocatecumenal, que se vive con fuerza en esta parroquia. Asimismo, reconoció el apoyo concreto y valioso de pequeñas empresas y hasta el modesto aporte de personas pensionadas que, en un gran esfuerzo, pudieron sumar hasta lograr el objetivo. “Porque en medio de la pobreza se puede construir. Ha sido algo maravilloso y eso me alegra mucho, porque es el Señor que construye”, recalcó.

“Estoy muy contento, porque he podido contribuir para que Dios vaya creciendo. Este espíritu de comunidad, me cambia la vida y me anima dentro de todas las dificultades que uno tiene. Ver esta obra me anima y me conmueve”, concluyó emocionado, en medio de un prolongado aplauso.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 11-11-2019