Misa de reparación y oración por la paz en el Santuario María Auxiliadora

“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”, con estas palabras del Evangelio de Lucas (23,34), el obispo Galo Fernández marcó su homilía en la Misa de Reparación y oración por la paz en el Santuario María Auxiliadora de Talca.

 
Miércoles 13 de Noviembre de 2019
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El pasado lunes 11 de noviembre en horas de la noche, un grupo de personas movidos por las manifestaciones que se producen a nivel nacional, irrumpió de forma violenta en este Santuario Mariano de nuestra ciudad, destruyendo imágenes, saqueando las bancas del templo y profanando el Sagrario. Hechos que sin duda remecieron a todo el pueblo católico de Talca y sus alrededores.

El padre Pedro Pablo Cuello, director de la presencia Salesiana en Talca, indicó que aún los daños en cuanto a estructura e inmobiliario no se han cuantificado y lamentó profundamente lo sucedido asumiendo que hay que crear espacios de integración para evitar más violencia.

“El mensaje que yo quiero darle a todo el pueblo de Talca, jóvenes, adultos y niños es que trabajemos por la paz, no debemos descansar para lograrla, ella es tarea de todos, todos tenemos que trabajar por ella y conseguirla para que nuestros niños puedan ir creciendo en un gran ambiente, ya sea en nuestra ciudad, nuestra comunidad y nuestro Chile”.

“Necesitamos que Chile sea grande, pero con paz, justicia y equidad”, agregó el padre Pedro en rueda de prensa minutos antes de iniciar la Misa de reparación y oración por la paz convocada por la comunidad Salesiana para el martes 12 de noviembre a las 12:00 horas, la cual estuvo presidida por el Administrador Apostólico de la diócesis, el padre Galo Fernández y concelebrada por sacerdotes diocesanos y salesianos.

Sin duda una misa muy emotiva que llenó el templo a pesar de las pocas bancas que quedaban, y reunió a decenas de fieles que entre lágrimas oraron por aquellos corazones llenos de odio, para que encuentren el verdadero camino hacia sus objetivos.

“La violencia no construye, destruye”
En la homilía, el obispo indicó que “no es la pérdida material de una cantidad de bancas, ni la destrucción en sí misma de las imágenes de yeso que representan al Señor, a los santos, lo que nos tiene heridos. Nos tiene heridos ser testigos de la violencia que experimentamos en nuestra patria, del desencuentro entre chilenos, nos tienen heridos tantas historias de las que hemos sido testigos en estos días”.

Además, agregó que este tipo de situaciones también permiten unirnos más y mostrar nuestro lado más positivo como ciudadanos y católicos que somos, a pesar de la impotencia que vivimos por tanta violencia. El mismo perdón que mostró Jesús crucificado cuando dijo “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34).

“No dejemos que el odio, que la rabia de la cual hemos sido víctimas encienda en nosotros odio ni rabia, es un gran error (…) Chile tiene motivos para tener heridas, pero la rabia, la violencia, no construye, destruye. No solo destruye bienes materiales, sino la cosa más preciosa, la convivencia de hermanos”, aseveró el obispo.

Ya finalizada la Eucaristía, se invitó a los presentes a realizar un tiempo de adoración frente al Santísimo, acompañados en todo momento por las voces del coro, y así con esto concluir la celebración eucarística.

Fuente: Comunicaciones Talca
Talca, 13-11-2019