¡Aquí estoy Señor! respondieron 15 nuevos confirmados en parroquia San Agustín de Puerto Octay

Con la bendición del agua, que fue asperjada entre la asamblea presente y en memoria del bautismo de los cristianos católicos, se inició la celebración eucarística en que estos estudiantes del Colegio San Vicente de Paul quisieron confirmar su mayor compromiso con la fe de Jesucristo y el servicio en su comunidad.

 
Martes 03 de Diciembre de 2019
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Durante la celebración, en que la asamblea participó con el canto y en silencio orante por los confirmandos, el Administrador Apostólico de Osorno leyó la fórmula e interrogó a los 15 catequizados, quienes respondieron y reafirmaron su deseo de recibir el Sacramento, y uno a uno, acompañado por su padrino o madrina, recibió la Unción del Espíritu y sus dones.

Este es el Sacramento del Espíritu Santo; “que sea ese mismo Espíritu el que les haga adherirse más y comprometerse con el Señor Jesús, a través de la escucha del Evangelio, y comprometidos con ambos, también lo hagan con su Iglesia, y el mismo Espíritu les enseñará a ser discípulos y testigos de Jesús”, dijo el obispo Jorge concha Cayuqueo en su mensaje.

Por su parte el padre Walther González, administrador parroquial de la parroquia San Agustín de Puerto Octay, recordó las cinco condiciones de las cuales “nos habló el Papa Benedicto para poder vivir en un ambiente de un pentecostés permanente. En primer lugar, estamos llamados a perseverar en la liturgia, en la escucha de la Palabra de Dios que es viva y eficaz, nos da vida y nos fortalece. Segundo, así como necesitamos el alimento todos los días para nuestro cuerpo, también es indispensable vivir la Eucaristía, en ella está la presencia viva y real del Señor”.

En tercer lugar, para poder contener “el fuego interno hay que perseverar en la oración. Al salir en la mañana de nuestros hogares y al regresar, agradezcámosle a Dios por nuestras vidas, por todo lo que nos regala en ella, y encomendémonos a la Santísima Virgen. En cuarto lugar, necesitamos vivir un ambiente fraterno, cuánta falta hace Dios y su Espíritu en esta sociedad de hoy, porque sólo con Él tenemos la capacidad de mirar al otro como un hermano, y lo quiero y lo respeto en su propia dignidad de Hijo del mismo Padre”.

“Por último, requerimos una disposición permanente al servicio del Señor y de los demás. Al igual que Jesús, quien vino a servir y no a ser servido, a eso estamos llamados nosotros también, a hacer vida esa actitud. Estamos viviendo este mes bendito dedicado a la Madre del Señor, recordando una vez más la presencia de María Santísima en nuestras vidas. Ella también fue una servidora de Dios, del prójimo, de su comunidad”, agregó el padre Walther.

Finalmente, agregó: “hoy el Espíritu Santo se posará en ustedes y va a acompañar su vida y la iluminará para que puedan dar testimonio de la fe en el Señor y vivirlo en el servicio a los otros. Que el Espíritu Santo sea santificador en ustedes, sanador y unificador en el amor de Dios”.

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 03-12-2019
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