Catequistas logran formación universitaria

Los catequistas inscritos en el diplomado en Pedagogía Catequética 2019, concluyeron su proceso de formación con la ceremonia de diplomatura, realizada en la UCSC.

 
Lunes 16 de Diciembre de 2019
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En este año, se realizaron dos sedes, una en Concepción con catequistas de distintas parroquias del Decanato Concepción, Bio-Bio y Talcahuano, la otra sede se realizó en la Vicaría de Arauco, donde participaron catequistas de Arauco y Curanilahue.

La ceremonia se inició con las palabras del coordinador de Educación Continua de la Facultad de Educación de la UCSWC, Héctor Vega Pinochet quien señaló que “nuestra Universidad, por su naturaleza católica, se encuentra llamada a contribuir a la labor evangelizadora de la Iglesia, a través del trabajo académico. Dicho quehacer se hace evidente en la definición de nuestra misión, orientada a formar personas y ofrecerles educación constante. El diplomado de Pedagogía Catequética de la facultad de Educación de la UCSC, busca dar respuesta al llamado que nos hiciera nuestro gran canciller (Mons. Fernando Chomali), quien preocupado de promover la formación de los catequistas de la Arquidiócesis ha sido un nexo inspirador para que esta formación catequística sea cubierta a través de una programa de estudio formal, que permita a los agentes pastorales enfrentar de mejor forma los retos propios de su misión evangelizadora”.

Dijo, además, que el itinerario formativo aborda no sólo los contenidos de aprendizajes teológicos y bíblicos, sino que también agrega a los catequistas herramientas necesarias para el desarrollo pedagógico didáctico de la catequesis, lo que permite responder de mejor forma a las necesidades pastorales y sociales de nuestro tiempo.

Luego de la entrega de su diploma, la señora Nelly Friz de la Vicaría de Arauco dio su testimonio sobre este proceso de formación, afirmando que “me es grato poder dirigirme a ustedes, en esta oportunidad, en la cual se me ha pedido relatar nuestra experiencia a nombre de todos los que hoy recibimos nuestro Diploma en Pedagogía Catequética. Pero, más que un discurso, es primero que nada dar a gracias a Dios por regalarnos este maravilloso don de la Fe, don, que nos convoca a comprometernos en ser misioneros evangelizadores de su Palabra”.

Nelly agradeció también “a nuestros profesores que, con tanto esmero, tuvieron la paciencia para enseñarnos y aclararnos muchos temas que por lo cotidiano de los años, hemos ido acuñando como “normales, lo estamos haciendo bien”, y para otras una nueva experiencia para aumentar su conocimientos en la Fe. Estamos convencidos que esta formación dará sus frutos, tanto como formadores en cada una de nuestras Parroquias, Capillas, como dentro de nuestro propio núcleo familiar y cercano”.

La ceremonia finalizó con las palabras de Monseñor Fernando Chomali, quien se dirigió a los catequistas diciéndoles que ”cada uno de nosotros está invitado a anunciar el Evangelio, ya que Jesús tiene las respuestas a las preguntas más profundas que anidan en nuestro corazón, Él se nos presenta como verdad, camino y vida; Él nos dice algo que debemos tomarnos muy en serio, especialmente, en estos tiempos que estamos viviendo ‘sin mí no podéis hacer nada’, sin Jesucristo nosotros andaremos sin horizonte, no sabríamos dónde ir, andaríamos perdidos; sin Jesucristo nuestra vida no tendría sentido, sin Jesucristo las relaciones humanas serían mucho más complicada de lo que son hoy, él está en el corazón de la vida de la Iglesia, pero también está en el corazón de la sociedad”.

Monseñor agregó que “este diplomado se inició hace siete años y estamos llamados a perseverar porque, simplemente, el mensaje es uno, no hay otro mensaje que vaya a llegar más que lo que nos dijo Jesucristo. Anunciamos el mismo mensaje que hace diez, veinte o treinta años atrás. Hoy, anunciamos al mismo Jesucristo, el mismo misterio de salvación, pero tenemos que buscar métodos nuevos, como dijo el Papa Pablo VI, debemos evangelizar con nuevo ardor, nuevos métodos y con nuevas expresiones”.

El Arzobispo enfatizó que “ustedes son un tesoro de la Iglesia, un tesoro de la comunidad y sin ustedes nosotros, los pastores, haríamos poco o casi nada. Me siento orgulloso de lo que hemos hecho juntos y debemos seguir adelante. Yo les pido que, a nosotros los pastores, no exijan más, nos exijan más formación, porque si nosotros no reflexionamos nuestra fe, esa fe termina muriendo. Nosotros creemos, como dice Juan Pablo II, en la fe y la razón, que son las dos alas, con las cuales el espíritu humano se eleva en la búsqueda de la verdad. Hoy, no basta la buena voluntad para evangelizar, no basta la buena voluntad para ser catequista, no basta la buena voluntad para ser sacerdote, no basta la buena voluntad para ser obispo. Hoy, debemos formarnos para entender cuál es la viña a la cual el Señor nos envía como viñadores”.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 16-12-2019