Monseñor Óscar Blanco Martínez: "la Cuaresma es el tiempo de volvernos a Dios y a nuestro prójimo."

La oración, ayuno y limosna son los ejercicios que en estos días facilitan el encuentro con Dios, afirmó.

 
Jueves 27 de Febrero de 2020
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Con el rito de imposición de cenizas comenzó a celebrarse en la Diócesis San Juan Bautista de Calama el Tiempo Litúrgico de Cuaresma, en la oportunidad los loinos concurrieron hasta los templos para celebrar este acontecimiento que les prepara para la Pascua de Cristo.

En la Catedral San Juan Bautista, el Obispo Óscar Blanco Martínez presidió la eucaristía haciendo Hincapié que estos cuarenta días nos encuentran en tiempos especiales para el país de turbulencia social y religiosa que nos atormentan y nos hacen enfrentarnos a realidades de delincuencia, violencia, de faltas de respeto que se están apoderando de nuestras plazas, calles y también en nuestras familias -hasta incluso- el corazón de cada uno de nosotros, dijo.

Sin embargo, señaló el Obispo y refiriendo al Papa Francisco, esta Cuaresma manifiesta la voluntad tenaz de no interrumpir el dialogo de salvación de Dios con los hombres, es decir este deseo de Dios de no abandonarnos a pesar de las dificultades. La cuaresma es el tiempo de volver a Dios y a nuestro prójimo.

El Pastor señaló que para vivir estos cuarenta días de preparación para el tiempo pascual y que recomienda la liturgia, hay tres ejercicios que deben practicarse y que facilitan el encuentro con el Señor; la oración que permite el dialogo del hijo que se sabe escuchado por el padre. “oración que permite ir mejorando el corazón, nuestra vida y relación con Dios, pero también la relación entre nosotros, hoy nos ofendemos con mucha facilidad, porque actuamos a la defensiva y desconfiamos del otro (…) Dios nos invita a través de la oración a un cambio de corazón “.

Agregó que otro ejercicio que se debe practicar en este tiempo es el ayuno, no como algo físico, sino para que se manifieste el hambre de Dios y querer llegar pronto a esa fiesta del misterio pascual y poder recibir a Jesús muerto y resucitado.

Por último, Monseñor Óscar Blanco mencionó la limosna que nos recuerda que no estamos solos, que hay otros hermanos que sufren y necesitan de nuestra cercanía, amistad y amor. "La Cuaresma es sinónimo de fraternidad, nos reconocemos hijos amados de Dios y nos reconocemos como hermanos, necesitados el uno del otro."

Fuente: Comunicaciones Calama
Calama , 27-02-2020