Pascua de la Hermana María Lourdes González Valenzuela

La Hermana María Lourdes, Pía Discípula del Divino Maestro, se llamaba oficialmente: María Isabel González Valenzuela, nació el 04-10 1942 en Schwager (Coronel) de una familia cristiana de (7) hermanos siendo la segunda de nacimiento y única mujer en su familia.

 
Lunes 01 de Junio de 2020
Sus Funerales se efectuarán el 2 de junio en Santiago en la Capilla Divino Maestro, con una eucaristía privada a las 09:00 horas, saliendo al Cementerio Metropolitano a las 10:00 horas.

Ingresa en la Congregación en Santiago de Chile en la primera casa el 04-08 1961, Ella es una de las dos primeras jóvenes que entrar a nuestra Congregación, acompañada del P Jorge Jiménez su Párroco.

Entra al Postulantado el 24 03 1962 y al Noviciado a Córdoba Argentina 25 03 1964, su Primera Profesión fue el 25 de marzo 1965 en Argentina y Profesión Perpetua en la comunidad San Pablo, Santiago de Chile 29 06 1972.

Con mucha fe cariño y respeto queremos hacer memoria de algunos, de los muchos aspectos que apreciamos grandemente de nuestra querida Hermana Lourdes: valoramos y damos testimonio de su presencia cercana y atenta ante cualquier necesidad de la comunidad, tenía una gran delicadeza en las cosas más pequeñas hacia nosotras y de la misma manera reconocemos su empeño y amor por el apostolado tanto de sastrería, como en el servicio litúrgico, sin embargo la predilección y amor por los Sacerdotes era muy sentido por su ser de Discípula, en especial en la casa del Clero, Ciudad de Concepción, donde estuvo 23 años como enfermera y un periodo como Hermana responsable. Por ellos, los Sacerdotes ofrecía su oración sus fatigas y su entrega.

Al mismo tiempo conocimos sus luchas en ser mejor persona y Pía Discípula cada día, compartimos con ella muchos momentos de fraternidad donde se sumaba al compromiso de crear un ambiente de fraternidad, así como también se veía la voluntad de alimentar en ella sentimientos y actitudes de paz, alegría, solidaridad, perdón y de transparencia en comunión de vida.

La Hna Lourdes también se distinguía por su sociabilidad su trato cercano expansivo con los Sacerdotes y personas que fue cociendo a través de la misión. Muchas de ellas, nos han llamado ante su deceso, quienes la recuerdan por su alegría, entusiasmo, apertura y vivacidad en la convivencia, (lo cual nosotras también agradecemos grandemente a los Sacerdotes y amistades de nuestra Hermana por cercanía y trasmisión de esperanza y fe).

Nosotras valoramos además su presteza en acudir a muy tempranas horas de la mañana a estar con Jesús el Maestro, desde el silencio orante, disponiéndose cada día en la participación amorosa de la Eucaristía y Adoración cotidiana a la que era muy fiel y que representaba su fuerza y motivación de Discípula.

Tomamos del patrimonio de sus escritos unas frases muy lindas ·”Quien pone en el centro de su propia vida a Cristo, Él nos hace salir de nosotras mismas, nos descentra y nos abre a los demás”.
Queremos concluir con una reseña conmemorativa en sus 50 años de vida religiosa (2015) ella escribía: “Como no agradecer a Dios, por medio de su Madre Santísima la Reina de los Apóstoles, por haberme dado la vida, porque se fijó en mí, me llamó y me ha guiado y protegido a lo largo de mi vida, haciéndome sentir cada día más amada por él. Al mirar atrás puedo reconocer con mucha paz y agradecimiento todo lo que he aprendido. Valoro lo grande y hermosa que es la misión de la Pía Discípula, pidiendo a Dios que me iluminara e ilumine a realizar bien mi vocación y misión, como miembro de esta familia religiosa, fundada por un grande, de nuestra Iglesia el Beato Santiago Alberione”.

Con mucho cariño y unidas a nuestra entera Congregación.

Hna Bernardita Vargas, Superiora de la Delegación y Hermanas de la Comunidad

Santiago de Chile.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 01-06-2020