"Yo espero que la razón prevalezca por sobre la pasión"

Monseñor Fernando Chomali sobre proyecto de ley de aborto

Este miércoles 13 de enero, la Comisión de Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de Diputados inició la discusión del proyecto que busca despenalizar el aborto hasta las 14 semanas de gestación. En ese marco, durante la tarde del viernes 15 de enero, Monseñor Fernando Chomali participó de una entrevista sobre dicha temática transmitida por los diversos canales informativos de la Iglesia de Concepción. En la instancia abordó la situación que hoy vive Chile, los valores de la Iglesia Católica y la vida misma.

 
Sábado 16 de Enero de 2021
En la actualidad ya contamos con una ley que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales. Desde esa perspectiva, ¿cuál sería el impacto de una eventual ley que contemplara el aborto libre?

Quisiera decir que la interrupción voluntaria del embarazo es un eufemismo, porque si bien las tres causales son dramáticas, llevan a la eliminación de un ser humano inocente. Cuando se habló de estas tres causales nosotros hicimos ver que ese era el inicio para el aborto libre. Aquí se oculta un derecho fundamental, que es el derecho a la vida. Es un proyecto de ley arbitrario que reconoce una autonomía absolutamente sobrevalorada, respecto de la mujer en perjuicio de aquel que no se puede defender.

¿Cuál cree usted que es el rol que adquiere el ethos de la medicina en el contexto de lo que hoy se está evaluando a nivel legislativo?

Es un problema porque a los médicos se les forma para cuidar la vida, para sanar. Ese es un juramento que ha acompañado a toda la humanidad, por lo tanto, el proyecto de la eutanasia y del aborto van en contra del ethos de la medicina. Los programas de enseñanza tendrían que cambiar para que los jóvenes aprendieran a quitar la vida de un ser humano. Esto sería un drama y fracaso para la sociedad. Me parece muy grave que el lecho del enfermo y el útero materno terminen siendo los lugares más peligrosos para estar, cuando deberían ser los más seguros.

En su escrito “La razón del servicio de la vida humana” plantea la importancia de sincerar el debate de referirse a la noción de aborto terapéutico, pues en las distintas conversaciones que se han desarrollado se entiende desde una perspectiva muy amplia, ¿cuál cree usted que es la necesidad de restringir o delimitar adecuadamente esta definición?

La terapia nunca se debe realizar a través de un aborto. De hecho, una mujer embarazada, cuando se procura un aborto, sigue siendo madre, lo que pasa es que ese niño termina muerto. Todos quienes discuten el proyecto tuvieron 14 semanas de gestación y a todos se les permitió vivir. Hago un llamado a que seamos responsables, porque esta es una mala señal, de los fuertes respecto de los más frágiles y creo que eso es peligroso para la sociedad. Yo apelo al sentido común, dejemos vivir, dejemos que la naturaleza tan sabia haga su camino, nadie sobra.

Teniendo en consideración el aborto clandestino, así como en nuestro país y en otros lugares, es una realidad. ¿Cuál cree usted es el rol que adquieren los diversos agentes sociales en este debate y cuál sería una posible solución?

Bueno, el hecho de que algo sea clandestino, no significa que legalizándolo va a terminar siendo un bien, es importante dejarlo claro. En segundo lugar, los abortos clandestinos surgen porque las personas embarazadas no tienen apoyo familiar, en general son abandonadas por los hombres, especialmente en su juventud. Por lo tanto, corresponde una gran revolución de humanidad, de fraternidad, donde todas las personas embarazadas independientes de las circunstancias sean acogidas y cuidadas. Muchas veces es un acto de desesperación, obligadas por los mismos padres que se desentienden. En la medida que una persona se sienta acogida, querida y respetada a lo último que va a recurrir es a aborto.

Monseñor, en su texto planteaba el siguiente enunciado: “los débiles al arbitrio de los fuertes” ¿De qué forma usted podría vincular este planteamiento con el utilitarismo con el que usted define esta sociedad?

En una sociedad tan competitiva y subjetiva como en la que estamos viviendo, evidentemente prevalece esta dimensión de poder. Yo pienso que tenemos que terminar con la visión utilitarista del ser humano. Lo que más me llama la atención, es que, en los dos momentos más frágiles de la vida humana, el inicio y término, deberían ser los momentos que más deberíamos cuidar y sucede que está quedando al arbitrio de personas sanas y que producen en cierto sentido. Quién se atrevería a afirmar que una vida no merece ser vivida, eso no o puede afirmar nadie. Cada ser humano es una riqueza en sí mismo.

Unos de los conceptos que se ha manejado bastante a lo largo de este debate, incluso desde que empezó la discusión en torno a las tres causales, vinculaba con el concepto de libertad en ese sentido cómo cree usted que se tiene que entender esta moción.

Esa pregunta es muy importante, porque la libertad es el signo eminente de la dignidad del ser humano. Una decisión auténticamente humana es una decisión libre, vinculada a la verdad y al bien. Una libertad que no está orientada a la verdad y al bien termina siendo una esclavitud. Una persona que no hace caso a las leyes, que son temerarios, esas personas en esa aparente libertad, sucede que son verdaderos esclavos de sí mismos.

Para finalizar, quisiera preguntarle: hace unas semanas nos hemos reunido aquí para conversar sobre la eutanasia en Chile. Usted mencionaba que la información y una adecuada formación respecto de estos temas, adquieren un rol de suma importancia. En ese sentido, ¿cuál es la relevancia de fundar el diálogo y el debate en el conocimiento científico y no en la afectividad?

Yo creo que es muy importante tener diálogos con altura de mira, diálogos donde se introduzca todo el aporte que hace la ciencia. El trauma de las mujeres que han abortado las acompaña durante toda su vida. Yo espero que la razón prevalezca por sobre la pasión. Que comprendamos el drama de mujeres que se sienten muy solas y abandonadas de la sociedad cuando están embarazadas, que pongamos el foco ahí. Lo mismo, respecto a las personas en el lecho de muerte que son personas que se sienten tremendamente solas.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 16-01-2021