Ninguna oración deja de ser escuchada

Mons. Ricardo Morales en la Fiesta de La Candelaria en Copiapó.

 
Sábado 30 de Enero de 2021
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Como era el día dedicado a rezar por las parroquias, el segundo día de la fiesta de La Candelaria tuvo como signo las imágenes de cada uno de los templos parroquiales de la diócesis, delante del altar.

La misa fue presidida por Monseñor Ricardo Morales, junto al rector del Santuario, P. Francisco Javier Medina y el diácono Raúl Cortés.

El obispo comenzó su homilía reconociendo que “a veces pedimos a Dios y parece que él tuviera oídos sordos, o se experimenta que parece que el más sinvergüenza obtiene beneficios y no el que actúa rectamente”. Dijo que “a veces nos cuesta entender, queremos que nuestro esfuerzo y oración tenga su fruto ahora, y eso no es la lógica del Señor. Porque el dueño del sembradío es él. Él sabe cuándo va a recoger el fruto”. Agregó que “a veces hacemos misiones, invitamos a la gente, hacemos convocatorias, pero llegan tres, cuatro personas, y pensamos ¿dónde están los frutos? No los vemos. Pero no nos olvidemos que el que recoge el fruto es el Señor. Tal vez no estaremos acá cuando se recojan los frutos de lo que pudimos humildemente sembrar”, sin embargo, subrayó que “no hay súplica que no dé fruto, ninguna oración deja de ser escuchada por el Señor, ninguna oración a la Virgen deja de ser escuchada”.

Segundo día de novena
La catequesis del obispo se centró en el número 22 de la Fratelli Tutti. Don Ricardo dijo que cuando hablamos de derechos humanos, tenemos que referirnos a la dignidad inalienable de cada persona, que se basa en nuestra común condición de seres humanos. “Como cristianos, reconocemos una dignidad que nos viene de ser hijos de Dios y hermanos en Cristo. Esa dignidad supone que todos somos iguales en dignidad y derechos, y no pueden existir divisiones o exclusiones”.

El Papa ha señalado que muchas veces los derechos humanos no son iguales para todos. “Por ejemplo, el derecho a la vida -dijo el Obispo-, que nos parece tan de sentido común, no lo es cuando se mata a un ser humano dentro del vientre de su madre, desconociendo la verdad más evidente: lo concebido en el vientre de una mamá es un hermano nuestro, hijo de Dios”. Reconoció que existen grandes desigualdades. “Cómo se entiende que una persona que vende cds o dvd piratas caiga a la cárcel, y quien se colude con los precios de los medicamentos reciba clases de ética. Eso es injusticia”. Habló de una economía que exacerba las ganancias a costa del medio ambiente y las personas.

El obispo invitó a ser responsables en el proceso constituyente que vive el país. “¿Conozco los derechos humanos básicos?, ¿los defiendo como cristiano, como católico? ¿conozco qué sistema económico rige en mi país?, ¿tengo alguna idea de aquel sistema que desearía para mi país?”

Es necesario destacar que las actividades del Santuario se están desarrollando sin fieles, por lo que se puede vivir la Fiesta a través de las plataformas virtuales del Santuario, del Obispado de Copiapó y de radio Santuario.

Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 30-01-2021