Mallín Grande

Los 20 años del Movimiento Manquehue en Aysén

Acompañados por el padre Obispo Luis, en la Fiesta de Pentecostés, la comunidad San José de Mallín Grande, del Movimiento Manquehue, celebró 20 años de presencia en la cuenca del lago General Carrera (Chelenko) orando, trabajando y compartiendo la vida con las comunidades del sector.

 
Miércoles 26 de Mayo de 2021
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Impulsados por el sacramento de la confirmación jóvenes del colegio Manquehue de los Sagrados Corazones, de Santiago, en Pentecostés de 1977, orientados por el padre Gabriel Guarda, fundaron un incipiente movimiento bajo la espiritualidad de San Benito: “ora et labora” (reza y trabaja). El fundador, en ese momento soltero, fue José Manuel Eguiguren, quien después se casó la señora Luz Cosmelli y tuvieron cuatro hijos.

Este 2021, el pasado 23 de mayo, Fiesta de Pentecostés, se cumplieron además 20 años desde que un pequeño número de jóvenes de ese Movimiento llegó a fundar el monasterio de la comunidad de San José, cercana a localidad de Mallín Grande, en la llamada Pampa Cosmelli, a orillas del lago General Carrera, hoy integrada por un grupo de varones y otro de mujeres.

“Los primeros tiempos —dice Manuel José Echeñique, decano (responsable) de la actual comunidad—, fueron de mucha mística y cohesión entre ellos; de mucha fraternidad y también de mucho aprendizaje. Y en eso el contacto con todos los vecinos les fue permitiendo aprender a vivir acá… Fue un aprendizaje lento pero muy valioso. Y si sobrevivieron los primeros que llegaron; fue por su oración y la ayuda, cooperación y acogida que recibieron de los vecinos”.

Con los años, y en la actualidad, esta comunidad acoge a jóvenes estudiantes que viven una experiencia de vital por cuatro meses. En general, universitarios que se suman a las actividades comunitarias, junto al contacto con los vecinos de la parroquia del lago en las liturgias dominicales; y un día para hacer visitas para conversar y rezar juntos.

“Para nosotros este orar y trabajar —agregó Manuel José Echeñique — de alguna manera se vive de una forma muy pura aquí, en San José. Estuve en su segundo año de presencia junto a un grupo de jóvenes y era muy impresionante ver como el carisma del movimiento, la lectio (lectura) de la Palabra, la amistad y la comunidad estaban presentes”.

Macarena García, una de las fundadoras de la comunidad de mujeres en Mallín Grande, recordó los inicios de su presencia. “Nosotras —explicó— en un comienzo no nos íbamos a quedar en el campo sino en una casa que era del Vicariato en Puerto Guadal, porque encontraban que era demasiado duro vivir sin luz y con todas las incomodidades, pero finalmente nos vinimos y creo que fue lo mejor. No sabíamos nada de la vida campesina; tuvimos que aprender mucho y sobre todo escuchar a Dios para poder estar atentas a las manifestaciones del Espíritu; y también a lo que la naturaleza nos decía, pero sobre todo muy abiertos a lo que los vecinos nos fueron enseñando de su cultura para vivir en esta región”.

“Experiencia extraordinaria”
El fundador del Movimiento, José Manuel Eguiguren, consultado sobre la esencia de esta iniciativa expresó que “ha sido una experiencia extraordinaria; ha servido de refugio para muchas personas que quieren encontrarse con Dios que vienen de distintas partes, de Santiago y otras ciudades, incluso de Europa. Y lo vemos como una esperanza muy grande para la Iglesia en general, y de Aysén, porque ha sido una acogida muy fuerte. Sobre todo, la armonía de la creación de Dios, con la naturaleza y con la diversidad de personas con las que nos encontramos, nos lleva a plantearnos verdaderamente que representa una alegría en la renovación de pequeñas comunidades que viven en nuestra Santa Iglesia en comunión con los obispos y el Santo Padre”.

Desde el Vicariato en este 20 aniversario el padre obispo Luis agradeció la presencia significativa de esta comunidad en la Iglesia de Aysén que, entre otros servicios, ayudó en la edición de las fichas de trabajo de la carta pastoral “Danos hoy el agua de cada día”; creó un tríptico con “Consejos del Papa Francisco para turistas en Aysén”; ha mantenido una presencia activa alrededor del lago General Carrera (Chelenko) motivando año tras año misiones en los distintos pueblos de la cuenca; y últimamente elaborando los nuevos programas de catequesis de comunión y confirmación para las comunidades de toda la región.

En la celebración del aniversario el padre Obispo Luis les hizo entrega de un presente con el siguiente texto:

En los 20 años de fecunda presencia en Aysén,
DAMOS GRACIAS A DIOS
por la comunidad monástica “SAN JOSÉ”
del Movimiento Manquehue, en Mallín Grande.

Lugar de fraternidad y comunión,
semilla de formación y santidad,
artesanos de humanidad y de paz.

Su intensa oración y trabajo bendicen a la Patagonia
y a nuestra querida Iglesia de Aysén.

Fraternamente agradecidos, pedimos abundantes
lluvias de dones del Espíritu
y la ternura materna de Santa María
y de San Benito para TODOS quienes AQUÍ
se saciarán del Agua de la Vida
y del Pan del Amor de Dios Misericordioso.

Fuente: Comunicaciones Aysén
Mallín Grande, 26-05-2021