Junto al pueblo de Dios se celebró Misa Crismal

“Cuanto nos alegra celebrar juntos, lo necesitábamos”, estas fueron las palabras del obispo Galo Fernández, en la Misa Crismal realizada este miércoles 13 de abril en el templo catedral de Talca.

 
Jueves 14 de Abril de 2022
Ver Galería
Desde las 19:00 horas se inició esta Eucaristía, con el ingreso de todos los sacerdotes y diáconos de la diócesis que renovaron sus promesas ante el pueblo de Dios. De distintas parroquias asistieron fieles que querían ser parte de esta celebración y que con alegría vivieron el momento.

Una vez realizada las lecturas del día, monseñor Fernández expresó en su homilía la alegría de volvernos a encontrar después de no poder celebrar juntos la Semana Santa en años anteriores por la pandemia.

“Nos alegra inmensamente celebrar juntos. Lo necesitábamos de verdad porque ella nos ayuda a hacer memoria, mejor diré, a hacer presente la riqueza del don que hemos recibido para el bien de todo el pueblo de Dios. En esta solemne liturgia crismal los sacerdotes y diáconos están invitados a renovar las promesas de su ordenación. También en esta fiesta bendecimos los oleos: El de los enfermos, de los catecúmenos y el Santo Crisma que usamos para el bautismo, la confirmación y las órdenes sagradas”.

“Hoy la Iglesia los invita a renovar las promesas sacerdotales y diaconales no porque ellas tengan plazo de expiración sino porque la respuesta que dieron el día de la ordenación exige hacerse nueva en cada tiempo. Hoy, ante el pueblo de Dios en favor del cual han sido llamados a este ministerio renuevan las promesas que comprometen su fidelidad a la Iglesia, su vínculo permanente por una vida de oración y la disponibilidad para servir al pueblo de Dios con los dones y la gracia que ha sido puesta en sus manos”.

Un llamado del Espíritu
Así mismo, nuestro pastor aseveró que junto al Papa Francisco hemos reconocido un llamado del Espíritu para buscar y descubrir nuevas formas de vivir este precioso ministerio. Un soplo del Espíritu que nos impulsa a ser una Iglesia que integre mejor el aporte, la creatividad y los carismas de todos sus miembros.

“Un llamado que implica una conversión y una purificación para todos. Un aliento y un impulso al laicado para asumir de un modo más vivo la responsabilidad que les compete en la misión de la Iglesia, y al mismo tiempo, una conversión para los sacerdotes en cuanto abrir espacios de participación en los servicios y las decisiones de la vida pastoral, a superar formas autoritarias que no corresponden al modelo del Buen Pastor”.

Gratitud y desafíos
Por último, monseñor Fernández agradeció el servicio de todos los sacerdotes y diáconos aun en momentos difíciles en diversos aspectos y les realizó una invitación para los desafíos del presente.

“Cuanto quisiera que esta celebración sea uno de esos momentos para experimentar el aliento, el cariño y la gratitud de toda esta Iglesia, y con ella, la mía, la de su Pastor. Gracias por su fidelidad, Gracias por su disponibilidad incluso en momentos que esa palabra pareciera estar en contradicción con otros anhelos o proyectos que se anidan en el corazón”.

“Que la unción del Espíritu Santo que recibieron en el día de la ordenación renueve sus corazones y les impulse a continuar, todavía más, a reimpulsar esta vocación de servicio pastoral al pueblo de Dios”.

“Los tiempos que vivimos son exigentes. Por ello, junto a la gratitud debo invitarlos a asumir con audacia y creatividad los desafíos del presente (…) Junto a todo el pueblo de Dios tenemos la responsabilidad de ejercer la misión profética que nos ha sido confiada. Reconocemos en estas búsquedas muchas aspiraciones que hacen profundo eco en nuestros corazones por su sintonía con el evangelio. Pero también percibimos sombras y amenazas por el influjo de un modo de sentir que pretende excluir la dimensión religiosa de la esfera pública”.

Renovación de promesas y bendición
Continuando con la celebración, uno de los momentos más emocionantes fue la renovación de las promesas de cada uno de los sacerdotes de la Diócesis con Jesús y su pueblo, para luego dar paso a la bendición de los Santos Óleos que serán utilizados a lo largo del año en las eucaristías y sacramentos.

Ya casi al finalizar la Eucaristía se invitó a todos los diáconos a renovar de igual forma sus promesas de servicio. Ellos, junto a los sacerdotes y el obispo de la Diócesis de Talca salieron del templo catedral en procesión, y afuera compartieron un momento con todos los fieles.

Esta Misa Crismal fue transmitida por el Facebook y el Canal de Youtube de la Diócesis de Talca, para todo el pueblo de Dios que no pudo asistir y siguió la celebración desde sus hogares.

Fuente: Comunicaciones Talca
Talca, 14-04-2022