¡Gracias Hna. Michel por su servicio en Curicó y Chile!

La hermana Michel La Grange, religiosa belga, retornará en mayo a su país tras 54 años de infatigable trabajo en Chile y en la Diócesis de Talca, donde su único norte fue anunciar la Buena Noticia en medio del pueblo de Dios. Destacó por su servicio en la catequesis y en la Pastoral Social.

 
Martes 19 de Abril de 2022
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Con la alegría de la resurrección de Cristo se celebró una Eucaristía en la parroquia El Rosario de Curicó durante la tarde del domingo 17 de abril, para agradecer el servicio de la hermana Michel, religiosa de la congregación Hermanas Franciscanas de Gante.

En la oportunidad el obispo de Talca, padre Galo Fernández Villaseca, dijo que celebramos la fiesta de un Resucitado que ha pasado por la muerte: “Un Resucitado que aparece no de forma aplastante, resucita en el silencio de la noche y se empieza a manifestar como pequeños brotes de vida. Primero se aparece a las mujeres, en ese tiempo el testimonio de una mujer no era considerado válido en un juicio (…) en este acontecimiento de apariencia tan diminuta hay un poder definitivo”.

Más adelante, nuestro pastor se refirió a la hermana Michel evocando que estuvo seis años en la localidad de Salamanca (norte de Chile), luego cerca de 23 años en Santiago, especialmente vinculada al Instituto de Catequesis. El cardenal Raúl Silva Henríquez le pidió hacerse cargo de la parroquia Nuestra Señora del Asilo del Carmen: “Estuvo casi 15 de ‘párroca’. Luego fue un año a Bélgica y llegó a Curicó. Ha estado animando la catequesis, acompañando a esta parroquia El Rosario y en el último tiempo a la parroquia Santísima Trinidad. Hoy está preparando el regreso a Bélgica, queremos expresarle el cariño y gratitud por la vida entregada, silenciosa, comprometida, como expresión de Cristo Resucitado”.

Palabras de despedida
En tanto, el padre Patricio Espinoza, párroco de El Rosario, agradeció a nombre de la parroquia y la Zona de Curicó: “Muchas gracias por este tiempo de su entrega silenciosa, de esa entrega de compartir el conocimiento, el modo de cómo llegar mejor con una catequesis más simple a los niños especialmente (…) gratitud a la congregación que la destinó a estas tierras, no sabemos adónde el Señor nos lleva. Y creo que si la despedimos es para la misión que tiene ahora, volver a su tierra después de tantos años es una gran misión”.

“La que tiene que dar las gracias soy yo” -expresó la hermana Michel La Grange- “por haberme recibido, por haberme ayudado a dar catequesis enseñando lo que yo aprendí en mi casa. Ser catequista no es alguien especial, es alguien que se deja guiar por el mismo Dios. Mis hermanos y hermanas compartimos la catequesis a partir de lo que se vive en una parroquia o en una casa (…) cuando casi terminamos la misa rezamos el Padre Nuestro, esta oración tiene una frase al final: ‘perdónanos, así como nosotros perdonamos’. Pareciera que esta última frase no la conocemos, si empezáramos a practicar esta frase con el perdón mutuamente el mundo sería muy distinto”.

Como muestra de cariño se le regaló a la hermana Michel el polerón de la Diócesis de Talca y la comunidad parroquial le hizo entrega de una manta. La actividad finalizó con un compartir en el salón parroquial.

Fuente: Comunicaciones Talca
Curicó, 19-04-2022