Despidiendo a un gran amigo y sacerdote

Este martes 26 de abril se realizó la misa funeral del padre Víctor Gómez González, quien falleció el pasado domingo 24 de abril. A ella asistieron familiares y amigos que quisieron darle el último adiós.

 
Jueves 28 de Abril de 2022
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La misa se llevó a cabo en la parroquia San Policarpo de la Huerta del Mataquito (de donde era oriundo el padre Víctor Gómez), y estuvo presidida por el obispo de la diócesis, el padre Galo Fernández Villaseca. Como primer momento se rezó el rosario mientras algunos bomberos de la comuna se dispusieron en los costados del féretro.

Ya una vez iniciada la Eucaristía se leyó una pequeña biografía y se presentaron algunos objetos que acompañaron durante tantos años el servicio apostólico del padre Víctor, entre ellos su maletín y su agenda.

Luego de las lecturas del día, nuestro pastor expresó en su homilía que “hay un dolor agradecido, hay un dolor que tiene presente todo lo que ha significado en la vida de los que están aquí hoy, el ministerio, la presencia, la cercanía del padre Víctor”.

“Él como último gesto quiso regresar al pueblo de su familia, para ser enterrado junto a los suyos, y aquí estamos, también en compañía de la numerosa comunidad de Sagrada Familia que lo adoptó desde hace muchos años y también hermanos de otras comunidades y sectores, que vieron sus vidas enriquecidas por el testimonio sacerdotal de don Víctor Gómez”.

“También para la Iglesia de Talca en su conjunto, expresada en los hermanos sacerdotes, que asistieron con cariño y gratitud para despedirlo como uno de los nuestros, como un hermano que nos ha señalado una ruta, un camino, un testimonio”.

Así mismo, el padre Galo invitó al diácono José Maldonado a completar sus palabras, ya que fue un hijo espiritual del padre Víctor desde muy pequeño.

“El sacerdocio lo vivió uniendo al pueblo de Dios con el amor paternal de Dios, y desde allí educó a niños y jóvenes, se enorgullecía enormemente del logro de quienes fueran sus alumnos, les tenía mucho cariño”.

“Su seriedad y exigencia se mezclaban con su cariño y preocupación, demostrada especialmente en la mesa, así lo recuerdan los sacerdotes para la novena, los encuentros, el compartir del 15 de Agosto, las jornadas juveniles y tantas otras instancias. Su ser sacerdotal lo hacían estar siempre disponible para una confesión antes o después de Misa, ir a visitar un enfermo, celebrar misa funeral y últimamente el estar en su oficina era expresión de esa disponibilidad (…) nos quedan sus dichos y expresiones tan características que provocaban risas y no siempre se entendía, pero que generalmente iban acompañada de su característica risa que en muchas oportunidades no podía contener”, agregó el diacono entre aplausos.

Testimonios de la comunidad
Después de la comunión algunos amigos y agentes pastorales que conocieron al padre Víctor, pudieron compartir sus testimonios y anécdotas de vida junto a él, un momento muy emotivo que todos los presentes escucharon con atención.

El primero en dirigirse a la asamblea fue Luis Hernández de la comunidad de La Huerta, luego fue el turno de Ana Pérez en representación de la parroquia Sagrada Familia de Curicó Rural, ella en un discurso muy bonito expresó el gran cariño que le tenían a su ex párroco.

“Usted padre Víctor fue un gran sembrador, como buen sembrador se levantaba siempre muy temprano hasta su último día, preparó la tierra y tuvo la sabiduría para sembrar, sembró en tierra tal vez llena de maleza, cuando alguien tocaba su puerta, fuese quien fuese, nunca dejó su puerta sin abrir (…) algunas semillas que el dejó tal vez se las llevó el viento, pero no fueron perdidas, aún éstas sirvieron de alimento”.

“Fue un hombre de mucha fe, de mucha oración, era un hombre muy culto, escuchaba música clásica, pero también muy arraigado a sus costumbres, a él le encantaba una cueca (…) y sin duda también era estricto y rígido, a él le gustaba que hiciéramos las cosas lo mejor posible, pero dentro de su rigidez era cercano, buscaba la forma de llegar, jamás dejó de estar ahí con las comunidades, siempre tuvo tiempo, siempre tuvo la disponibilidad”.

De igual forma, el alcalde de Sagrada Familia, Martín Arriagada dedicó unas palabras muy sentidas al padre Víctor: “Yo tuve la dicha de conocerlo en el año 2000 cuando llegué a trabajar con mi padre a Sagrada Familia, pero siempre yo le tiraba sus bromas y tallas, y nos reíamos mucho (…) siempre me daba un poco de esperanza para lo que yo quería, padre Víctor no es solamente un hasta siempre, sino un hasta pronto, nos volveremos a encontrar. Siempre que le pidamos su bendición va a estar junto a nosotros, ha dejado un gran legado en nosotros y en Sagrada Familia, que descanse en paz padre Víctor”.

En representación del clero diocesano, el padre Esteban Matamala también expresó unas palabras a quien considera su gran amigo, y por último una sobrina del padre Víctor regaló unas palabras por parte de la familia.

Casi al culminar la misa funeral, la misma familia quiso regalarle a la hermana Mary T. MC Donagh, a José Maldonado y al padre Marcelo Díaz, algunos artículos personales del padre Víctor Gómez, como agradecimiento por el cariño y la camaradería que tuvieron en vida con él, seguidamente el padre Hernán Vergara realizó el responso.

Desde ahí, muchos de los presentes acompañaron los restos del sacerdote desde el templo parroquial en caravana hasta el cementerio de La Huerta, a pesar de la lluvia que acompañó durante todo el camino pudieron despedir al amigo y al sacerdote.

Fuente: Comunicaciones Talca
Huerta de Mataquito, 28-04-2022