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Guadalupe de Ayquina, mi hogar es tu santuario, de consuelo, alegria y esperanza

Solemnidad de la Natividad de la Virgen María

Fecha: Martes 08 de Septiembre de 2020
Pais: Chile
Ciudad: Calama
Autor: Mons. Óscar Blanco Martínez

El primero de septiembre comenzó este peregrinar espiritual y virtual, teniendo siempre delante de nuestros ojos a la Chinita y a su hijo Jesucristo, causa de nuestra alegría y esperanza. Estamos en el corazón de la fiesta y con nuestro canto y oración queremos llegar al corazón inmaculado de nuestra madre santísima para felicitarla por haber nacido, por ser la madre de Jesús y madre nuestra. Hoy esta generación te felicita María “porque el poderoso ha hecho obras grandes en ti”, desde que naciste del vientre de tu santa madre Ana y San Joaquín tu santo padre. ¡Feliz cumpleaños madre Guadalupe de Ayquina!

“No sé no sé qué tiene, mi virgencita, no sé no sé qué tiene. Cuando me miras”, dice parte de una canción que bien podría ser el himno a nuestra Chinita. ¿Y qué tiene mi virgencita?: Hoy tiene una pena y una mirada.

UNA PENA DE MADRE, al ver a tantas familias que están viviendo el duelo por la partida de 230 hijos suyos de la provincia El Loa a la casa del Padre, producto del COVID-19. A ellos queremos recordarlos y homenajearlos. Invito a todas y a todos los devotos que están participando de esta misa, que se pongan de pie y en un minuto de silencio se los entreguemos a la madre del Señor, para que donde ella esté, estén también sus hijos. (minuto de silencio). Dales, Señor el descanso eterno. R/ Y brille para ellos la luz de la eternidad. Que descansen en Paz.

UNA MIRADA DE MADRE. Desde aquel bendito día, en que nuestra madre santísima, sale al encuentro de un pequeño y humilde pastorcito; Casimiro Saire, y puso su morada en esta quebrada, no ha dejado de mirar y amar a su pueblo que peregrina en este árido desierto y pueblos de la provincia El Loa.

Al Papa Francisco, en una oportunidad le consultaron quien era la virgen María para él. Y él dice: “es mi mamá”, y agrega. “es la única persona ante la cual he llorado”. Esto que le pasó al Papa, podríamos decir, que, a casi todos los peregrinos, integrantes de bailes religiosos y devotos de nuestra madre, al encontrarnos con su mirada, sentimos que nos desarma por dentro, porque su mirada, es una mirada limpia, llena de ternura, cariño y cuidado. Muchos podemos decir hoy, como el papa Francisco, “Ella es mi mamá, y ante ella he llorado mis penas”. Y hoy desde donde estamos le decimos: “Madre Guadalupe de Ayquina regálanos tu mirada”; porque tu mirada nos ayuda a mirar a los que normalmente no miramos, a los que le hemos quitado nuestra mirada, a los pobres, enfermos, migrantes, los en situación de calle, a los que miramos con prejuicios y discriminamos por su condición, ideas y opciones de vida. Enséñanos, madre a mirar y mirarnos como hermanos. “Que no nos roben la mirada de nuestra madre”.


Nuestra Sra. Guadalupe de Ayquina, es salud de los enfermos.

Nuestra gente está enferma, el contagio del COVID-19; ha llevado a muchos a los distintos centros de salud, residencias sanitarias, otros permanecen en sus casas. El confinamiento a afectado en su salud mental a muchas personas, han aumentado los síntomas ansiosos, depresivos, estrés, insomnios, miedos, incertidumbres y otros. Y muchos se han muerto, como lo acabamos de recordar. Madre santísima consuela a los que lloran y alienta a los cansados y agobiados. Fortalece a los que cuidan a tus hijos enfermos, a los médicos, enfermeras y enfermeros, camilleros y choferes de ambulancias, a los que limpian y cuidan la higiene en los distintos centros asistenciales de nuestra zona y país. Enséñanos a ser cercanos con los enfermos y familias que viven sus duelos. Que sepamos llevar consuelo y esperanza en situación de dolor físico y espiritual. María salud de los enfermos ruega por nosotros.

Nuestra Sra. Guadalupe de Ayquina, es madre de los pobres y afligidos.

Nuestra gente está asustada, con temores e incertidumbres. Muchos vecinos viven lejos de la familia y de los amigos. otros quedaron sin trabajo y están los que temen perder su fuente laboral. Los pequeños comerciantes no han podido retomar su trabajo, los estudiantes temen volver a clases y ser focos de contagio para sus familias y comunidades educativas. Un virus ha dejado al descubierto nuestra vulnerabilidad, “y esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, proyectos, rutinas y prioridades”. Tú nos recuerdas que nunca estamos solos, que nuestro consuelo y esperanza están garantizados en el sufrimiento, muerte y resurrección de tu hijo Jesucristo. Tú nos enseñas madre, que aun en tiempos de distanciamiento social, tu hijo Jesucristo, nos tiende su mano y nos dice “No tengas miedo”. Guadalupe de Ayquina, madre de los pobres y afligidos; Ruega por nosotros.

Nuestra Sra. Guadalupe de Ayquina, es mujer eucarística.

Tu pueblo Santo que peregrina en el desierto desea volver al encuentro comunitario, a celebrar los sacramentos, en especial la santa eucaristía. Nuestro pueblo fiel, pueblo sacerdotal, cree en la eucaristía, presencia real de Jesús, pan vivo bajado del cielo. Tu pueblo siempre ha unido el amor a la eucaristía con el cariño a ti madre santísima, mujer eucarística. San Juan Pablo II, nos enseña que: “¡La Eucaristía se nos ha dado para que nuestra vida sea, como la de María, toda ella un magníficat!” (E. E. N° 58). Privados del acceso a los sacramentos y a la liturgia con nuestros hermanos, a ella nos dirigimos, a nuestra "Chinita", con el Santo Rosario y otras oraciones para ayudar a llenar los vacíos espirituales que existen en nuestras vidas. Madre Santa ayúdanos a esperar pacientes y comprensivos el día en que podamos reabrir con seguridad y responsabilidad nuestros templos y volver a sentarnos a la mesa para comer y beber todos de Él. Madre Guadalupe de Ayquina, mujer eucarística, Ruega por nosotros.

Nuestra Sra. Guadalupe de Ayquina, es madre del buen pastor.

Nuestros pueblos anhelan una sociedad más justa, fraterna y solidaria. Con liderazgos más sabios, prudentes y compasivos. Líderes con vocación de dialogo, que escuchen el clamor de los pobres y de la madre tierra. Con ciudadanos responsables y comprometidos con el futuro de nuestro país. Ayúdanos, madre nuestra, a prepararnos para el próximo plebiscito con serenidad y confianza y a sumarnos a este proceso haciendo valer nuestra opinión escogiendo entre las legítimas opciones que se presentan. Como sociedad chilena necesitamos “un cambio de mentalidad que nos conduzca a pensar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos, por sobre la apropiación de los bienes de parte de unos pocos”. (Papa Francisco) “La pandemia del Covid-19, con sus dolorosas consecuencias, nos ha demostrado la imperiosa necesidad de abrir caminos con el aporte de todos”. A sacrificar nuestros propios intereses y deseos, por el bien de los demás, en especial los pobres y desplazados. Madre Guadalupe de Ayquina, inspíranos con tu obediencia y servicio, a hacer siempre la voluntad del Padre. Madre del buen pastor. Ruega por nosotros.

Madre Guadalupe de Ayquina, reina de la paz.

En tus manos madre santísima, encontramos nuestra esperanza, Él es nuestra esperanza y a ti que nos cubres con tu manto maternal, encomendamos el cuidado de tus hijos y el grito de justicia y paz de los pueblos oprimidos por la violencia y la guerra, para que el coraje del dialogo y el encuentro fraterno, prevalezcan por sobre las tentaciones de venganza, prepotencia y corrupción. La paz se construye con justicia y no con violencia, con la fuerza de la verdad y el amor. Madre Santísima, ayúdanos seguir confiando en el poder sanador de tu hijo Jesucristo y a permanecer cerca del otro aún en tiempos de distanciamiento social. Madre Guadalupe de Ayquina, reina de la paz, ruega por todos nosotros, tus hijos e hijas de esta tierra.

Que sea en buena hora

+ Óscar Blanco Martínez
Obispo de Calama