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Opinión / Cartas al Portal


Algunas notas sobre el trabajo

Quisiera recordar algunas notas cristianas sobre el trabajo que con demasiada frecuencia suelen olvidarse.

1.- El trabajo no proviene del pecado del hombre, no es un castigo: Dios creó al hombre y lo colocó en el jardín del Edén para que lo cultivara y conservara (Gn 2, 15), trabajara y descansara el séptimo día, era un colaborador de Dios.
Después del pecado, la condena fue el ganarse el pan con el sudor de la frente, es decir, se introdujo en él la penuria
Sin embargo, el trabajar continuó siendo una obligación y una fuente de realización para el hombre.

2.- La Biblia condena la ociosidad y la pereza: Desea el perezoso, mas no se cumple su deseo” (Pr 13,4), “El deseo del perezoso le lleva a la muerte, porque sus manos rehúsan el trabajo” (Pr 21,25). San Pablo afirma: “si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma” ( 2Ts 3, 10).

3.- Cristo valora el fruto del trabajo como un derecho y así lo manifiesta cuando envía en misión a 72 de sus discípulos: “Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, el obrero tiene derecho a su salario” (Lc 10, 7)

4.- El trabajo debe ser bien hecho, con perfección de artesano (Si 38, 25 – 39 y Si 39, 1 – 11).

En síntesis, el trabajo es un derecho y un deber del hombre, una obligación. Este no se da independiente el uno del otro.
Al buscar una reforma laboral deben recalcarse por igual el deber de trabajar, el hacerlo bien, el derecho de tener trabajo y de tener una justa remuneración.

Dr. Pedro Naveillan F.
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