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Rezo diario del mes


Lunes 05 de Diciembre del 2011


  • Acogida
  • Momento de la Palabra
  • Oración Comunitaria
  • Conclusión

El diácono o ministro laico da la bienvenida a los fieles convocados para celebrar.

Motivación

Hermanos y hermanas: celebramos hoy a la Virgen María, la mujer que ama a Chile con sus costumbres y tradiciones.

Le decimos: Enséñanos a ser discípulos misioneros para nuestra tierra y para nuestra Iglesia, una tierra e Iglesia golpeadas pero no vencidas. María madre, mujer encinta que grita de dolor, porque ha llegado la hora de dar a luz (Ap 12,2). En ti, mujer valerosa, hemos visto cosas admirables en tu peregrinar por Chile. Hemos palpado la riqueza de nuestro pueblo, el que de forma simple y auténtica te ha manifestado su amor y gratitud, en bailes, danzas y cantos de alabanza: "el Señor viene y nos salva".

Canto inicial

Saludo inicial

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Oración de bendición

Bendito seas, Señor, porque amas a los humildes de corazón y curas las enfermedades de tu Pueblo santo. Derrama la paz, la bondad y la bendición; la gracia, el amor y la misericordia, sobre nosotros y sobre tu Pueblo santo. Bendito seas, Señor, que para redimirnos misericordiosamente has hecho humilde esclava tuya a la Virgen María, madre de Cristo y asociada a Él.

Concédenos servirte como ella y dedicarnos por entero a la salvación de los hombres.

Bendito seas, Señor.

Oración inicial del mes




Tomadas de los testimonios de los peregrinos.

Súplicas de intercesión

El diácono o ministro laico hace una introducción e invita a responder a cada petición:

R/ Jesús, Hijo de María, ¡escúchanos!

Señor, te rogamos por los enfermos, que se alivien sus dolores y que sepan hacer la voluntad Dios. R.Señor, cuida y protege a nuestras familias, dándonos salud, amor. Que no les falte el pan de cada día, ayuda a los que te necesitan, que haya paz en Chile. R.

El ministro invita o hace algunas peticiones

M. Dios todopoderoso, encomendamos nuestras plegarias que colocamos en las manos y en el corazón de nuestra Madre santísima. A ti Señor el honor y la gloria por los siglos de los siglos.

T. Amén.

Padre Nuestro

El ministro introduce la oración del Padre Nuestro.

Porque en María Dios ha hecho grandes cosas en el mundo y ha dado pruebas de infinita misericordia, con alegría y humildad nos dirigimos a nuestro Padre con la oración de los hijos de Dios:

Padre nuestro... 




Tomadas de los testimonios de los peregrinos.

Súplicas de intercesión

El diácono o ministro laico hace una introducción e invita a responder a cada petición:

R/ Jesús, Hijo de María, ¡escúchanos!

Señor, te rogamos por los enfermos, que se alivien sus dolores y que sepan hacer la voluntad Dios. R.Señor, cuida y protege a nuestras familias, dándonos salud, amor. Que no les falte el pan de cada día, ayuda a los que te necesitan, que haya paz en Chile. R.

El ministro invita o hace algunas peticiones

M. Dios todopoderoso, encomendamos nuestras plegarias que colocamos en las manos y en el corazón de nuestra Madre santísima. A ti Señor el honor y la gloria por los siglos de los siglos.

T. Amén.

Padre Nuestro

El ministro introduce la oración del Padre Nuestro.

Porque en María Dios ha hecho grandes cosas en el mundo y ha dado pruebas de infinita misericordia, con alegría y humildad nos dirigimos a nuestro Padre con la oración de los hijos de Dios:

Padre nuestro... 




Saludo de la paz (como signo de comunión).

El ministro invita, si lo ve conveniente, a expresar el saludo de la paz con estas palabras u otras semejantes:

M. María es reina de la Paz porque es madre del Príncipe de la Paz. Seamos como ella, instrumentos de la Paz que viene de Dios. Manifestémosla unos a otros.

Los fieles intercambian el saludo de paz.

Canto

"Hoy Chile te saluda"

El ministro recuerda que Chile quiere ser una "mesa para todos" y como signo de comunión nos unimos al saludo hecho oración de nuestra Iglesia misionera.

Mamita virgen, muchísimas gracias por mostrarnos la grandeza de Dios, por ser portadora de tu hijo bendito. Concédenos, virgencita, poder ser fieles a la Palabra de Dios como tú lo hiciste, con un corazón sincero y generoso, capaz de soportar todo obstáculo, y guárdalo en tu corazón.

Ayúdame a ser perseverante en mi vocación al sacerdocio, permíteme poder estar muy cerca tuyo, te consagro todo lo que soy; soy tuyo, madre querida, intercede por mí, por mi familia y amigos.

¡Bajo tu amparo nos acogemos! Claudio Muria P. (Seminarista Valparaíso).

Oración final del mes

Bendición final. Envío misionero

Un ministro laico:

M. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

T. Amén.

Hermanos y hermanas, que la Virgen María, la mujer que ama a Chile con sus costumbres y tradiciones, nos acompañe a lo largo del camino, nos ayude a recibir la Palabra y a guardarla en nuestro corazón. Que nos muestre a Jesús, el fruto bendito de su amor. ¡Vayamos en la paz de Cristo!

T. ¡Demos gracias a Dios!

Canto final