Sacerdotes de Chillán renovaron promesas en Misa Crismal

Mensaje en el contexto del “Año Sacerdotal”

Sacerdotes de Chillán renovaron promesas en Misa Crismal

La eucaristía tuvo lugar en el atrio de la Iglesia Catedral, en presencia de una gran cantidad de fieles.

Miércoles 31 de Marzo de 2010
Un sentido especial tuvo este año la celebración de la Misa Crismal, dado que la renovación de las promesas de los sacerdotes como pastores de la Iglesia se vivió en el contexto del Año Sacerdotal.

En esta eucaristía, presidida por el Obispo de Chillán en concelebración de todo el clero diocesano, se bendijo el óleo de los enfermos y se consagró el crisma que se usa en la celebración de bautizos, confirmaciones, en el sacramento del orden y en la consagración de un templo y su altar.

En su homilía, Monseñor Carlos Pellegrin invitó al orden sacerdotal a agradecer por la dignidad inmerecida que el Señor les confiere, no para ponerse en superioridad ante sus hermanos, sino para seguir el ejemplo de Cristo que vino para servir y no a ser servido. “Nosotros los sacerdotes estamos llamados a ser instrumento suyo consolando, acompañando y fortaleciendo a nuestro pueblo”.

El pastor diocesano señaló que este Año Sacerdotal es una invitación del Señor a los presbíteros, para se re encanten con la alegría del ministerio, reconociéndose sus instrumentos, más allá de sus fragilidades. Así mismo, es una invitación para que los fieles recen por sus sacerdotes y los acompañen en un abrazo fraterno.

Los difíciles días que se han vivido como nación tras el terremoto, sin duda han propiciado un encuentro fraterno y cercano entre el pueblo y sus sacerdotes, quienes han salido al encuentro de sus fieles no sólo para constatar la realidad que les golpea, sino también para llevar consuelo y la esperanza de Cristo, señaló el Obispo.

Del mismo modo, lo que estamos viviendo es una oportunidad para llamar a aquellos jóvenes que hoy se sienten interpelados a la búsqueda de una vocación trascendente, a preguntarse si el sacerdocio es el camino que el Señor quisiera para ellos. “La Iglesia y el mundo de hoy, necesitan de valientes testigos que se conviertan en instrumentos de consuelo en el consejo, la cercanía y el acompañamiento personal que da inicio a una cadena de gracia que es el mismo amor de Dios a sus fieles”, expresó.

Si bien la Misa Crismal es una liturgia que corresponde a la mañana del Jueves Santo, en nuestra diócesis, tal como ya se ha hecho tradición, la celebración de la institución del sacerdocio se adelanta para el Martes Santo. El sentido de este cambio es que los párrocos de las comunas más alejadas de Chillán puedan disponer del Jueves Santo de una forma estrecha junto a sus comunidades y preparar de buena forma las liturgias de esa noche.

Ayer, el Presbiterio de Chillán además se reunió en un “Retiro de Martes Santo”, en la Casa de Ejercicios Tabor. El tema fue “Cuaresma, el Padre Hurtado, y el dolor”, dictado por el padre Samuel Fernández, sacerdote de Santiago, profesor de la Universidad Católica de Chile y del Seminario Pontificio, ex - decano de la Facultad de Teología de la UC.

Fuente: Comunicaciones Chillán
Chillán, 31-03-2010