El camino de la cruz fue seguido por unas 3 mil personas y contó con estaciones representadas.
Si bien se percibía en el ambiente diocesano un mayor fervor religioso tras el terremoto, eso fue confirmado plenamente con la amplia participación de fieles que se congregaron en el primer Vía Crucis Ciudadano realizado en Chillán.
La masiva respuesta de este año se sostuvo en que por primera vez se logró convocar a todas las comunidades parroquiales de la comuna en torno al mismo camino de la cruz, iniciado a las 17 horas en el frontis de la parroquia San Francisco y que tuvo por destino el atrio de la Catedral de Chillán.
Otro detalle que le otorgó especial sentido a este rito, fue la realización de estaciones representadas, recordando así los pasajes de la historia de Jesús, con los ropajes y símbolos propios de aquella época. Los feligreses avanzaban lentamente con cánticos que reafirman el ejercicio de fe que se hacía patente.
A su vez, además del relato bíblico, en cada estación se efectúo una asociación al proceso vivido con el terremoto. Es así como se hizo referencia al valor de la vida, a la fragilidad, a la presencia de la fortaleza y la experiencia del dolor. De hecho, el camino de la cruz fue contextualizado a la realidad que vivimos tras el terremoto del pasado 27 de febrero, permitiendo que entre cada estación el madero sagrado fuera portado por grupos que han asumido algún rol trascendental en estos días de emergencia y luego reconstrucción. Un ejemplo fueron los jóvenes representantes de distintos voluntariados católicos, bomberos, militares, carabineros, scouts, adultos mayores, diáconos, religiosas, seminaristas, grupos de la acción fraterna, y también funcionarios de Radio El Sembrador, entre otros.
El Vía Crucis fue realizado también en las parroquias rurales de la Diócesis, con estaciones por las calles de las distintas comunas.
Fuente: Comunicaciones Chillán
Chillán, 03-04-2010