Obispo Infanti destacó rol de Gladys Marín como mujer, madre y viuda

Obispo Infanti destacó rol de Gladys Marín como mujer, madre y viuda

 
Miércoles 09 de Marzo de 2005
Con el objeto de despedir a la dirigenta comunista Gladys Marín, en horas de la mañana del martes 8 de marzo se realizó una liturgia en dependencias del Santuario del Carmen en la ciudad de Coyhaique, la que fue presidida por el Obispo Vicario de Aysén, Luis Infanti de la Mora; y a la que asistieron autoridades de Gobierno, el secretario del Partido Comunista de Coyhaique, militantes, amigos y simpatizantes de Gladys Marín.

La ceremonia se inició con un discurso pronunciado por la militante del PC, Rupe Millalonco, quién además de destacar la trayectoria de Gladys Marín, agradeció la disposición de la Iglesia Católica y al Obispo de Aysén “por acompañarnos en este momento de gran dolor, de gran congoja para el partido, y no solamente para este partido, sino para muchos que no pertenecen a este partido”, puntualizó.

Posteriormente, el tema de Violeta Parra “Gracias a la Vida” comenzó a sonar y ser entonado por las más de 50 personas que participaron en ese momento emotivo de recuerdo y oración por el descanso eterno de la dirigenta comunista.

Una breve lectura del Evangelio dio paso a una profunda reflexión por parte Monseñor Luis Infanti de la Mora, quién enfatizó el rol de Gladys Marín como mujer, madre y viuda. Señaló que “quizás se ha enfatizado mucho de Gladys en estos días, su ideología; pero yo siento que una ideología surge también de la vida y lo que a ella le ha sucedido, quizás, le ha ayudado a profundizar también una ideología”.

El Obispo de Aysén agregó que la temprana viudez de Gladys Marín provocó un gran vacío en su vida afectiva y personal y que “quizás ella sintió, como muchos de nosotros sentimos, que vivimos en un país viudo o todavía viudo, con vacíos en muchos valores, en muchos elementos de nuestra sociedad”, puntualizó.

Finalmente, el pastor dio gracias a Dios porque “somos hijos de una tierra, de una patria que nos quiere ver, como diría Cristo, como una civilización de amor”, donde se pueda disfrutar de días y años de paz, justicia y hermandad.

Fuente: Comunicaciones Aysén
Coyhaique, 09-03-2005