Homilía de Navidad 2004
  Descargar Archivo (PDF)

Homilía de Navidad 2004

Fecha: Sábado 25 de Diciembre de 2004
Pais: Chile
Ciudad: Santiago
Autor: Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa

Después de acoger el anuncio de la buena noticia del nacimiento de Jesús, escuchemos nuevamente el mensaje del ángel a los pastores de Belén:

“No teman, porque les traigo una buena noticia,
una gran alegría para todo el pueblo:
Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador,
que es el Mesías, el Señor.”

¡No teman! Ésas fueron las primeras palabras del ángel a los que cuidaban el rebaño muy cerca del lugar donde nacía Jesús. Pero los pastores ¿cómo abandonarían su temor? Ya la aparición del ángel los atemorizaba. Además, era de noche. Los rodeaba la oscuridad. Había tinieblas y sombras de muerte en la tierra, que afectaban profundamente su estado de ánimo. Ya no era el suyo un pueblo soberano; estaban bajo la dominación de los romanos. Los impuestos se los llevaba el Imperio. Y se infiltraban costumbres griegas, ajenas a su cultura y a sus tradiciones; también a sus tradiciones religiosas. Las incubaba y las difundía la corte del Rey. Y muchos de los guías espirituales del pueblo escogido habían endurecido la interpretación de las Escrituras. Jesús los increparía más tarde porque no abrían sino cerraban el acceso al Reino de los cielos. ¿Cómo no iba a vivir el pueblo en el temor, con tales guías espirituales? Y otros ni siquiera se preocupaban de la venida del Mesías. Confundido caminaba por la oscuridad el pueblo que buscaba la luz.

Pero había llegado la hora de alejarse de las tinieblas y del temor que cundía por la tierra. Así lo anunciaba el ángel. El campanario del tiempo, desde la altura de Dios, anunciaba la hora de la verdad y de la gracia, de la confianza y la alegría, de la santidad y de la paz. Fue la primera palabra que esa noche les transmitió el Mensajero de Dios, mientras la gloria del Señor los envolvía con su luz. ¡No teman, les traigo una buena noticia, una gran alegría! Ha nacido Jesús, el Salvador.

Asombrosa sabiduría la de nuestro Dios. ¡Con el nacimiento de un niño, del Niño Mesías, quería disipar toda inseguridad y todo temor! Y en verdad, ¿qué podría ser más lejano al temor que el nacimiento de un niño, lejos del alboroto producido por el censo en la ciudad de David? Mencionar a David, volver a recordarlo, ya era una buena noticia. Y el anuncio era mucho más que un recuerdo de tiempos gloriosos del pasado. Acababa de nacer el que ocuparía el trono de David, su padre, del pastor que ya muy joven fue victorioso, porque puso toda su confianza en el Señor. De él se decía que había vivido según el corazón de Dios. ¡Hermosa alabanza! ¡Cómo quisiéramos que también de todos nosotros se dijere un día que vivimos según los pensamientos y según el corazón de Dios, siendo causa de alegría para nuestra familia y nuestros vecinos, para nuestros compañeros de estudio y de trabajo!

Volvamos a Belén, a esa hora de gracia de la humanidad. Sería causa de alegría para todo el pueblo, que el Mesías apareciera en este mundo como un niño, con la sencillez y la sonrisa de un recién nacido: sin imponer nada, conquistando con delicadeza nuestro cariño y nuestra admiración, disipando temores y desconfianzas, y pidiendo simplemente nuestro corazón, aun nuestra ayuda. Así lo cantan los villancicos, proclamando que la noche se hizo más clara que el mismo día. Acababa de aparecer el sol que nace de lo alto, venido a este mundo a iluminar nuestros días, nuestros pesares, nuestros desconciertos y nuestros extravíos, para que amanecieran todas nuestras esperanzas. Acababa de iniciarse la revelación más extraordinaria de Dios, que comienza en Belén con la manifestación de su ternura y su misericordia.

Fue acogido por María y por José con mucho amor y admiración. En la apertura, la contemplación, la gratitud y la delicadeza de su alma lo acogía toda la humanidad: las mujeres, los hombres, los jóvenes, los ancianos y los niños de todos los tiempos; también nosotros. El Padre de los cielos quiso que María y José le dieran la bienvenida a nombre de todos nosotros. También los pastores y los magos nos representaban. Con la adoración de los pastores y los dones de los sabios de oriente llegamos también nosotros al pesebre.

Y ocurrió algo inesperado. La generosidad de Dios, que nos envió su mejor regalo, el regalo que no nos hubiéramos atrevido ni a soñar: su propio Hijo para que fuera nuestro mejor hermano y único redentor, y para que obrara la paz entre los hombres, produjo algo extraordinario. Causó, a lo largo de los siglos y hasta el día de hoy, la explosión de la generosidad en la tierra. Tantas familias salen a buscar regalos para sus hijos. Tantos jefes, para sus empleados. Y en nuestro país, gracias a Dios, son innumerables las personas que se afanan para que a nadie le falte lo necesario para celebrar esta noche familiar, de paz, de amor, de cercanía fraterna y de incontables regalos. Es lo que expresan las cajas de Navidad y tantas otras expresiones de solidaridad en estos días.

Queremos que el eco alegre de la buena noticia vaya, como lo dice el canto, de valle en valle, de ciudad en ciudad, de población en población, de familia en familia, de corazón en corazón. Le pedimos al Espíritu Santo que penetre como rocío de esperanza nuestros sentimientos más profundos, y nos acerque a Dios como hijos de su perdón y de su benevolencia, y a los hermanos más queridos, como también a los más apartados.

Es cierto, con frecuencia nos cansamos, estamos solos y dejamos a otros en su soledad, desconfiamos de nosotros mismos y de los demás, nos enemistamos y alimentamos rencores, optamos por actitudes mezquinas y por exigir más derechos, por amenazar y por cobrarles cuentas a los otros, también por satisfacer anhelos a costa de los demás, y así nos invaden tinieblas y sombras de muerte, se abre camino la violencia en lo cotidiano, perdemos la paz y caemos en la inseguridad, la desconfianza y el temor.

Nuestra propia historia nos lo pide insistentemente: no inundemos ni el presente ni el futuro con las dolorosas, las dolorosísimas exclusiones del pasado; ni siquiera, invocando la justicia. Acerquémonos a la aurora del nuevo día.

En esta noche buena nos inunda de paz saber que Dios optó por otro camino: no por cobrarnos cuentas y condenarnos, sino por acercarse a nosotros y por amarnos primero, por sonreírnos en Belén desde el rostro del Niño, y por ofrecernos su perdón y su felicidad. E invitó a María y a José – y también a todos nosotros – a vivir una alianza de paz con Él, entre nosotros y con la creación. Una alianza cuyo espíritu quiere vivificarnos y expresarse en nuestros sentimientos y en nuestras actitudes, convertirse en canto y en poesía, y permear nuestra cultura y nuestras instituciones, manifestándose en nuestras familias, santuarios de paz, en nuestros servidores públicos, constructores de la paz, y en nuestros valiosos comunicadores, que pueden motivarnos a trabajar por la paz.

Así Dios nos convoca ahora, en camino al Bicentenario, a tomar la iniciativa, como Él, en la generosidad, la ternura y el perdón, y a ir al encuentro del que está solo, afligido y desamparado. Nos convoca a erradicar todo lo que se opone al espíritu de Belén: las enemistades, la violencia y las injusticias que la provocan, las miserias, las deslealtades, el temor y la desesperanza. Nos invita a abrir nuestro espíritu para que llegue a él esa semilla de un mundo nuevo que es la buena noticia del nacimiento de Jesús y de la presencia entre nosotros de su evangelio, ya que él vino a dirigir nuestros pasos hacia el camino de la paz.

¡De corazón les deseo una feliz Navidad!

† Francisco Javier Errázuriz Ossa
Cardenal Arzobispo de Santiago

Buscador
 


Destacados

2023  -  2020  -  2019  -  2017  -  2016  -  2015  -  2014  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  1999  -  1997  -  1996  -  1995  -  1994  -  1993  -  1992  -  1990  -  1989  -  1988  -  1987  -  1986  -  1985  -  1984  -  1983  -  1982  -  1980  -  1979  -  1978  -  1977  -  1975  -  1974  -  1973  -  1972  -  1971  -  1970  -  1961  -  1959

2020  -  2019  -  2018  -  2017  -  2015  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2002  -  2001  -  1997  -  1994  -  1993  -  1992  -  1981  -  1980  -  1979  -  1978  -  1977  -  1973  -  1968  -  1966  -  1964  -  1962  -  1961  -  1959  -  1958  -  1957  -  1956  -  1953

2020  -  2019  -  2018  -  2017  -  2014  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2002  -  2000  -  1999  -  1998  -  1997  -  1996  -  1995  -  1994  -  1993  -  1992  -  1991  -  1985  -  1981  -  1978  -  1977  -  1976  -  1975  -  1974  -  1973

2023  -  2022  -  2021  -  2020  -  2019  -  2018  -  2017  -  2016  -  2015  -  2014  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2002  -  2001  -  2000  -  1999  -  1998  -  1997  -  1996  -  1995  -  1994  -  1993  -  1992  -  1991  -  1990  -  1989  -  1988  -  1987  -  1986  -  1985  -  1984  -  1983  -  1982  -  1981  -  1980  -  1979  -  1978  -  1977  -  1976  -  1975  -  1974  -  1973  -  1972  -  1971  -  1970  -  1969  -  1968  -  1967  -  1964  -  1961  -  1960  -  1959  -  1957  -  1952

2019  -  2018  -  2017  -  2016  -  2015  -  2014  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2002  -  1989  -  1988  -  1970

2023  -  2022  -  2021  -  2020  -  2019  -  2018  -  2017  -  2016  -  2015  -  2014  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2002  -  2001  -  2000  -  1999  -  1998  -  1988  -  1985  -  1981  -  1978

2023  -  2022  -  2021  -  2020  -  2019  -  2018  -  2017  -  2016  -  2015  -  2014  -  2013  -  2012  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2002  -  2001  -  1999  -  1998  -  1997  -  1996  -  1995  -  1994  -  1992  -  1990  -  1989  -  1988  -  1987  -  1986  -  1985  -  1983  -  1982  -  1981  -  1980  -  1979  -  1978  -  1977  -  1976  -  1975  -  1974  -  1973  -  1972  -  1971  -  1970  -  1957  -  1952

2023  -  2014  -  2008  -  2007  -  2006  -  2002  -  1987  -  1985  -  1981  -  1978  -  1976  -  1975  -  1973  -  1971  -  1970  -  1969  -  1968

2022  -  2018  -  2016  -  2014  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  2000  -  1996  -  1995  -  1991  -  1977  -  1974  -  1973  -  1967  -  1955

2019  -  2018  -  2017  -  2015  -  2014  -  2013  -  2011  -  2010  -  2009  -  2008  -  2007  -  2006  -  2005  -  2004  -  2003  -  1999  -  1998  -  1995  -  1994  -  1992  -  1987