21 jóvenes de la Comunidad Misionera Salesiana Raúl Silva Henríquez estuvieron compartiendo con los niños y adultos de Cayumapu, en las afueras de Valdivia.
Aprovechando el descanso que ofrecen las vacaciones invernales son muchos los jóvenes que entregan parte de su tiempo para realizar labores sociales, este es el caso de la comunidad misionera Cardenal Raúl Silva Henríquez, que desde hace tres años está abocada a distintas tareas en el sector de Cayumapu, salida sur de Valdivia, un lugar que se ha visto golpeado por el cierre de su principal fuente productiva. “Las misiones allá son un trabajo general con la comunidad, tenemos mesas de diálogo, en la cual tratamos temas que son interesantes para ellos; actividades para los niños como catequesis y dinámicas de juegos. Por la cesantía que existe en el lugar nosotros somos las únicas vacaciones que tienen, por lo que vamos a llevar la alegría y el amor de los misioneros”, sostuvo Sebastián Herrera, coordinador del grupo.
"En la Eucaristía del sábado llegó mucha gente, muchos que no tenían idea que había una capilla ahí. Ese día compartimos con la gente en una grata experiencia. El Padre Luis (Gallardo, Párroco del sector) nos contó que gracias a la presencia de los chicos fue necesario ampliar los salones de la capilla. Todo el mundo manifestó su alegría con nuestra presencia. Los chicos hasta ayudaron a la gente en sus tareas domesticas", relató la sra. Susana Olivares, asesora de la comunidad misionera.
Como este fue el tercer año de los chicos en Cayumapu existió mayor conocimiento de la gente con ellos, lo que facilitó mucho su trabajo, logrando el objetivo implícito de la misión: lograr un enriquecimiento mutuo que les ayude a seguir su camino en la fe.
Fuente: Comunicaciones Valdivia
Valdivia, 01-08-2013