El Vicario de la Familia le escribe a los niños

El Vicario de la Familia le escribe a los niños

Con motivo del Día del Niño, el Padre Marcos Burzawa agradece a los pequeños el ser maestros de felicidad para los adultos.

Jueves 03 de Agosto de 2006
Queridos amigos y amigas:

Muchos de ustedes, desde pequeños, habrán escuchado hablar de Jesús. Tal vez sus padres, sus abuelitos, sus hermanos, sus profesores les habrán contado de este amigo mayor que siempre piensa en ustedes.

Mientras vivió en la tierra, a Jesús le encantaba escucharlos, verlos jugar y reír. Es más, Él jugaba con ustedes. Nos dice la Biblia que una vez incluso retó a sus discípulos porque no dejaron que los niños de ese tiempo se le acercaran. “Dejen que los niños vengan a mi", les dijo.

Pero Jesús no sólo quería que los dejaran jugar, reír y correr. Jesús quería que nosotros, los adultos, aprendiéramos de ustedes. Sí, yo sé que les puede parecer extraño porque siempre les dicen lo que ustedes tienen que aprender.... pero es cierto, Jesús quería que ustedes, los niños, fueran los maestros.

"Si yo ni siquiera sé leer ¿qué puedo enseñar?", me preguntará más de alguno. Ustedes nos pueden enseñar, a los adultos, a vivir y a encontrar el camino de la felicidad. Eso a veces se nos olvida a los grandes. Estamos tan ocupados en cosas que creemos importantes que no nos damos cuenta de lo hermosos que son los árboles, de que no existen las diferencias que nos impidan tener amigos, de que la luna -no el reloj- nos dice cuándo hay que ir a la cama y de que no hay nada más importante que los besos y las sonrisas que ustedes nos regalan.

En este Día del Niño quisiera darles un gran abrazo y decirles que cada uno de ustedes es el más grande regalo de Dios al mundo.

¡Qué el Señor los bendiga a ustedes, a sus familias y seres queridos!


Padre Marcos Burzawa MSF
Vicario Episcopal para la Familia
Arzobispado de Santiago

Ver especial Día del niño

Fuente: Vicaría para la Familia - DOP www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 03-08-2006