Cardenal Errázuriz bendijo Centro integrado de apoyo al migrante

Cardenal Errázuriz bendijo Centro integrado de apoyo al migrante

Como una hermosa obra de servicio a los hermanos migrantes, calificó el Cardenal Francisco Javier Errázuriz el Centro Integrado de Apoyo al Migrante, cuya bendición e inauguración tuvo lugar al mediodía del martes 8 de agosto.

Martes 08 de Agosto de 2006
Este centro se encuentra ubicado en la calle Malaquías Concha 0307, esquina de Emilio Vaisse, comuna de Ñuñoa. Es una iniciativa de la congregación de los Misioneros de San Carlos Borromeo (Scalabrinianos) y del Instituto Católico Chileno de Migración (INCAMI), organismo de la Conferencia Episcopal que presta un servicio a las personas en movilidad. Su director es el Hermano Raúl Ochoa, Director del Centro.

Motivo de alegría

“Es un motivo de mucha alegría dar la bendición a esta casa de acogida que es un espacio de esperanza para muchos hermanos”, dijo el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, al inaugurar este centro. “Esta casa –agregó- está abierta para acoger a cualquier persona que por motivos de necesidad y de búsqueda de mejores condiciones de vida llegue a nuestro país en calidad de migrantes. A la Iglesia desde siempre le ha preocupado la situación de estos hermanos y ella nos enseña a acogerlos como tal, porque todos somos hijos de un mismo Padre”.

Apoyo y servicio

La crisis socioeconómica y política que afecta a muchos países en especial a los de América Latina ha obligado, en las últimas décadas, a miles de personas a abandonar sus países de origen; gran número de estos emigrantes han llegado a Chile con el propósito de integrarse a la vida productiva del país. Ante esta situación, el Instituto Chileno Católico de Migraciones, INCAMI, implementa el Centro Integrado de Atención al Migrante, CIAMI, y con él, la Casa de Acogida. Este centro trabaja en coordinación con la Iglesia chilena y algunas dependencias del gobierno, con la finalidad de dar al migrante una ayuda pronta y eficaz al momento de su entrada al territorio nacional.

La Casa de Acogida del Centro de Integrado de Atención al Migrante es un espacio que busca dar la seguridad de un techo y alimento y la posibilidad de un empleo a las mujeres que llegan de otros países en búsqueda de un mejor horizonte de vida, e igualmente, brinda a los varones la capacitación para realizar labores menores de mantenimiento domésticas.

Los servicios que ofrece son:

Asistencia jurídica
Desde el momento de la llegada se da orientación necesaria para que puedan regularizar su situación migratoria, así como la asistencia legal laboral que sea requerida

Bolsa de trabajo
Se brinda la oportunidad de un empleo digno y bien remunerado de acuerdo con las necesidades de las personas.

Asistencia Social
En coordinación con otros organismos se da apoyo en situaciones específicas.

Acompañamiento
Atención a la persona en su llegada al país y acompañamiento a lo largo de su proceso de inserción.

Formación humana y religiosa
Promoción de valores humanos y religiosos para el crecimiento del migrante.

Cursos de capacitación
Buscando una mejor colocación en el mercado laboral se brinda capacitación en:
• Trabajos en casa particular. Incluye cocina básica chilena, administración del hogar y uso de electrodomésticos.
• Cuidado de Niños y Ancianos
• Primeros Auxilios
• Instalaciones y reparaciones sanitarias
• Pintura domiciliaria
• Jardinería

Esta labor es posible gracias al trabajo coordinado de la Iglesia chilena y de la Congregación de los Misioneros de San Carlos, Scalabrinianos, quienes cuentan con la colaboración de organismos como:
• Departamento de Extranjería del Ministerio del Interior
• Ministerio de Salud
• Ministerio del Trabajo
• Cruz Roja de Chile
• Caritas Chile
• Comunidades de Inmigrantes Latinoamericanos.

Se cuenta, además, con el apoyo de benefactores particulares y laicos que aportan recursos y tiempo en forma generosa y desinteresada dando continuidad a esta labor que se desarrolla a favor de los migrantes latinoamericanos que acuden a la institución.

Fuente: DOP www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 08-08-2006