Cientos de peregrinos del Decanato de Parral —provenientes de las parroquias y comunidades de Parral, Retiro, Longaví y Los Cuarteles— llegaron con alegría y esperanza hasta la Catedral de Linares para cruzar la Puerta Santa
Pese a la lluvia, el viento y el intenso frío matinal del sábado 13 de septiembre, cientos de peregrinos del Decanato de Parral —provenientes de las parroquias y comunidades de Parral, Retiro, Longaví y Los Cuarteles— llegaron con alegría y esperanza hasta la Catedral de Linares para cruzar la Puerta Santa, como parte del camino jubilar por el Centenario de la Diócesis, tal como ya lo han hechos los Decanatos de Cauquenes y Constitución.
Desde muy temprano, las delegaciones comenzaron a llegar, dando vida a una jornada marcada por la oración, la comunión eclesial y la participación activa de los fieles. Uno de los momentos más significativos fue la gran acogida al sacramento de la reconciliación: gracias a la presencia de ocho sacerdotes y el Obispo, disponibles para la confesión, numerosos peregrinos pudieron renovar su corazón y abrirse a la gracia de Dios, en un ambiente de recogimiento y misericordia, cumpliendo así con otra de las acciones para obtener la indulgencia plenaria.
La Santa Misa fue presidida por nuestro Mons. Tomislav Koljatic, quien en su homilía destacó: “Han venido como peregrinos de esperanza. Con su caminar testimonian su fe y su amor a Dios.”
En el ofertorio, además de Pan y el Vino, se presentaron signos profundamente representativos de la vida pastoral, educativa y comunitaria del Decanato: alimentos típicos, proyectos sociales, y materiales pastorales. De forma especial, los estudiantes de los Colegios Providencia ofrecieron un libro con respuestas a las preguntas de Pablo Neruda, como un delicado y valiente gesto que refleja la sensibilidad cultural que está despertando en el corazón de estos jóvenes.
La participación juvenil fue especialmente destacada, la presencia de tantos jóvenes de las distintas parroquias animó la jornada con entusiasmo, alegría y compromiso, dejando ver que la Iglesia joven está, despierta, viva y en camino. El ambiente estaba impregnado de una alegría contagiosa, signo claro de una comunidad que se sabe amada, convocada y enviada.
La liturgia fue embellecida por el coro de Longaví, que con gran calidad musical y profunda espiritualidad acompañó el canto y la oración del pueblo peregrino.
Al concluir la celebración, el Obispo guio a los asistentes en un recorrido histórico por la Catedral, resaltando su valor espiritual, patrimonial y simbólico para la vida de toda la Diócesis.
Este encuentro se suma a los ya realizados por los Decanatos de Cauquenes y Constitución, reafirmando que nuestra Iglesia diocesana camina unida, con fe, alegría y esperanza, al encuentro del Señor, celebrando con gratitud estos 100 años de historia evangelizadora.
“Hermanos, hemos peregrinado, hemos celebrado, y ahora somos enviados como discípulos misioneros, vamos con la bendición que hemos recibido.”
Fuente: Comunicaciones Diócesis de Linares
Linares, 15-09-2025