Consagración del nuevo templo y bendición del altar de la Parroquia San Judas Tadeo
La comunidad parroquial celebró con profunda emoción la dedicación de su tercer templo, signo vivo del crecimiento de la fe, la comunión y el compromiso evangelizador de sus fieles.
En un ambiente de recogimiento, alegría pascual y profunda gratitud, la comunidad de San Judas Tadeo vivió la solemne Consagración de su nuevo templo y la bendición de su altar, marcando un hito significativo en su historia de fe. Se trata del tercer templo que se levanta en el mismo terreno parroquial, junto a la casa donde habita el párroco, el Padre Javier Oses Flores, reflejo del constante crecimiento de una comunidad que ha visto superada la capacidad de sus anteriores edificaciones debido a la activa participación de sus fieles.
El nuevo templo, que reemplaza al anterior —el cual será destinado como velatorio, respondiendo a una sentida necesidad de los feligreses—, comenzó a gestarse durante el período del Padre Paolo Lastrego (Q.E.P.D.).
Posteriormente, bajo el pastoreo del Padre Javier, el proyecto tomó forma concreta y avanzó decididamente hacia su materialización. Según lo consignado en la Revista Surcos, el diseño estuvo a cargo del arquitecto Ernesto Luman, y la bendición de la primera piedra se realizó el 22 de enero de 2024.
La obra contempla una superficie construida de 669 metros cuadrados y una inversión preliminar de 582 millones de pesos. En su interior, el templo cuenta con más de 40 bancas, permitiendo acoger cómodamente a más de 300 fieles, quienes ahora disponen de un espacio digno, amplio y acogedor para la celebración de la fe.
La Santa Misa de Consagración fue presidida por el Obispo de la Diócesis, Monseñor Cristián Castro, junto a gran parte del clero diocesano, en una celebración que congregó a una multitud de fieles que repletaron el nuevo templo.
En su homilía, el pastor diocesano destacó que este momento “es ante todo un acontecimiento de gracia”, subrayando que detrás de esta obra hay “mucho esfuerzo, mucha oración y dedicación”. Asimismo, invitó a la comunidad a reconocer en este templo una verdadera “casa de Dios” y “puerta del cielo”, especialmente en el contexto de la alegría pascual que proclama a Cristo resucitado.
Monseñor Castro enfatizó que el altar, ungido con el Santo Crisma, representa a Cristo mismo en medio de su Iglesia, convirtiéndose en el centro de la vida litúrgica y en el signo más profundo de la unidad de la comunidad. “En torno a este altar, que es Cristo, la comunidad se congregará para participar del misterio pascual”, señaló, recordando que no hay extraños ante el altar del Señor, pues todos forman parte del mismo cuerpo.
Durante el rito de consagración, se vivieron momentos de gran significado espiritual, como la apertura de las puertas del templo tras su bendición, la instalación de la reliquia de San Luis Orione y la unción del altar con Óleo santo, signos visibles de la presencia de Dios que habita en medio de su pueblo.
Por su parte, el párroco Padre Javier Oses Flores expresó palabras de profundo agradecimiento hacia la comunidad, reconociendo el compromiso y la generosidad de tantos fieles que hicieron posible esta obra. Con especial emoción, afirmó: “este templo es de ustedes para la gloria de Dios; nosotros, los párrocos, estamos de paso”, destacando además a todas las personas que colaboraron con donaciones, tanto públicas como anónimas, gesto que refleja el espíritu solidario y la fe viva de la comunidad.
El Obispo también hizo un llamado a que este nuevo templo no sea solo un espacio físico, sino un lugar de encuentro vivo con Cristo y con los hermanos, que impulse a la comunidad a la misión. “Este templo no se consagra para que nos encerremos en él, sino para que, habiendo encontrado la paz de Cristo, salgamos a anunciar con alegría que el Señor ha resucitado”, expresó.
Finalmente, la celebración concluyó con una invitación a vivir la unidad, cuidar la liturgia y salir al encuentro de los demás con espíritu evangelizador, poniendo bajo el patrocinio de San Judas Tadeo este nuevo espacio, para que sea siempre un oasis de fe, comunión y esperanza para todos.
Fuente: Departamento de Comunicaciones Diócesis Santa María de los Ángeles
Los Ángeles, 10-04-2026