Familia Mercedaria finalizó su Año Jubilar en el Santuario de Maipú

La jornada se inició con la animación del grupo Fuerza Mercedaria de Victoria quienes hicieron moverse a jóvenes y adultos con cantos y dinámicas.

 
Miércoles 19 de Diciembre de 2018
En el Santuario Nacional de Maipú se congregó la Familia Mercedaria Chilena para cerrar con gran alegría este año en el que hemos celebrado los 800 años de fundación de la Orden de la Merced. Fue una celebración que reunió a delegaciones de las distintas presencias de mercedarios y mercedarias en Chile, quienes llenaron el Templo para dar gracias a Dios por este año jubilar.

La jornada se inició con la animación del grupo Fuerza Mercedaria de Victoria quienes hicieron moverse a jóvenes y adultos con cantos y dinámicas.

Virgen de la Merced peregrina

Durante este año jubilar una imagen de Nuestra Madre de la Merced peregrinó por las diversas comunidades de mercedarios y mercedarias, recorriendo desde Calama hasta Llanquihue, siendo recibida con diversas expresiones artísticas y de devoción popular en comunidades educativas, parroquiales y hogares de ancianos. Finalizó su recorrido en esta celebración con la entrega por parte de la comunidad de la Basílica.

Su ingreso al templo fue en una solemne procesión con los estandartes de los colegios de mercedarios y mercedarias, engalanado con la banda del Colegio San Pedro Nolasco de Quillota, quienes recorrieron la explanada del Santuario siendo esperada por toda la comunidad en las puertas del templo.

Eucaristía

La eucaristía de cierre del Año Jubilar Mercedario fue presidida por monseñor Celestino Aós Braco, obispo de Copiapó y asistente Pontificio de la Provincia Mercedaria de Chile, quien dio la bienvenida a toda la Familia Mercedaria. La eucaristía fue concelebrada por la mayoría de los sacerdotes mercedarios de nuestro país.

El superior provincial, fray Ricardo morales Galindo, en su homilía señaló que, “nos hemos sentido familia porque hemos experimentado un fundamento, que las lecturas de hoy nos los recuerdan, que hemos sido creados hombres y mujeres libres para amar, para donarnos, libres para entregarnos. El denominador común que enciende nuestro corazón de mercedarios y de mercedarias es la libertad. Hemos experimentado el proyecto de Dios para el hombre, un proyecto de libertad, es un proyecto de redención, un proyecto que nos lleva a salir de nosotros mismos”.

Prosiguió sus palabras recordando que “La libertad nos capacita para entregarnos, para donarnos, por eso no nos quedamos en el sentimiento de gratitud, damos el paso siguiente que nos invita el evangelio, el experimentar que el Don de la libertad es un don para ser compartido por amor”. Invitó a los presentes a salir de nosotros mismos, “no podemos quedarnos en el reconocimiento hermoso que somos familia y que hemos sido convocados a una tarea que nos supera, tenemos que dar el paso siguiente, transmitir y comunicar que no hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos, el que da la vida por el prójimo, cuánta necesidad tiene el mundo de esto, de salir de nosotros mismo. De salir de nuestros miedos, de nuestras falsas seguridades, fronteras y muros”.

El padre Ricardo llamó a la Familia Mercedaria a que “No tengamos miedo al que es distinto, no tengamos miedo de los que hablan otra lengua o al que tiene otro color de piel. No tengamos miedo del que piensa distinto a nosotros o de quien no cree en Dios. No tengamos miedo, porque si un don se nos ha sido dado es precisamente para comunicarlo y transmitirlo. En una sociedad que se cierra a Dios, a los valores del evangelio, nuestra realidad de mercedario y mercedaria nos impulsa a ser ese fermento en la masa, a ser ese fermento de redención y buena noticia, si nosotros hemos experimentado esa buena noticia con cuanta razón tenemos que comunicarla y transmitirla”, señaló.

Tarde mercedaria

La jornada de la tarde se vivió en el templo con la animación de la comunidad de Melipilla, posteriormente jóvenes de distintas comunidades y el padre Ramón Villagrán, bailaron pies de cueca en honor a la Virgen de la Merced. Finalizó esta jornada de cierre del Año Jubilar con el grupo Familia Mercedaria, quienes tocaron los clásicos temas mercedarios.

De una manera muy especial y como fruto de este Año Jubilar se hizo entrega a cada comunidad de un Olivo, para que nos recuerde este bello año que como Familia Mercedaria hemos vivido y que sea plantado en un lugar especial en nuestras comunidades.
El Superior Provincial, fray Ricardo Morales, hizo la bendición final y el envío para seguir viviendo el carisma mercedario y afrontar las cautividades de nuestro tiempo con el sello de Nolasco y bajo el amparo de Nuestra Madre.

Revisa las imágenes de la jornada:
- Galería 1
- Galería 2
- Galería 3

Fuente: Comunicaciones Mercedarios Chile
Santiago, 19-12-2018