Arzobispo de La Serena en Nochebuena:

“Cristo nace como hombre en el tiempo creado y trae para todos nosotros un mensaje de paz, amor y felicidad”

Mons. René Rebolledo convocó a acoger con gratitud y alegría al Hijo de Dios que se encarnó “por nosotros y por nuestra salvación”.

 
Lunes 24 de Diciembre de 2018
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Numerosos fueron los feligreses que colmaron la capacidad del templo Catedral de La Serena la tarde de este lunes 24 de diciembre. En la ocasión, se congregaron para celebrar la Eucaristía de Nochebuena, que presidió a las 19:00 horas el Arzobispo René Rebolledo Salinas.

La santa Misa comenzó con hermanos y hermanas que portaron cirios encendidos hasta el Altar, que representaban a Cristo, luz verdadera, claridad que iluminó esta noche santa y que acompañó a la Palabra de Dios, libro del cual se recibió el anuncio: “Hoy, en la Ciudad de David, ha nacido el Salvador, que es el Mesías, el Señor”.

En su homilía, el Pastor Arquidicesano manifestó que “es la verdad de esta noche santa: Cristo, la palabra eterna del Padre, nace como hombre en el tiempo creado y trae para todos nosotros un mensaje de paz, amor y felicidad. (…) Como a los pastores en aquel entonces, también a nosotros se nos revela en esta noche santa, el fulgor que es Cristo. Hemos venido, convocados por Él, para acoger el mensaje de salvación que, como un eco en la montaña, va traspasando los siglos con el anuncio gozoso del nacimiento, pobre y humilde en el pesebre de Belén, de nuestro Salvador”.

Más adelante destacó que en la primera lectura el profeta Isaías “nos hace revivir la ilusión y esperanza, la expectación y el gozo, sentimientos típicos de Nochebuena. Lo hace con esta bella profecía: “El pueblo que caminaba a oscuras vio una luz intensa, los que habitaban un país de sombras se inundaron de luz” (Is 9, 1). Esta intensa luz procede del pesebre, es el niño de Belén que es don de Dios para todos. ¡Qué maravilla poder compartir esta gran noticia! El Hijo de Dios, que asume plenamente nuestra historia, nos acompaña en nuestro caminar, permaneciendo con nosotros hasta el final de los tiempos”.

Además, convocó a acoger “con sentimientos de profunda gratitud y gran alegría, al Hijo de Dios que en una noche como esta se encarnó “por nosotros y por nuestra salvación”.

Finalmente, Mons. Rebolledo enfatizó que “con esperanza y gozo, sentimientos tan propios de esta celebración, proseguimos confiados el camino de nuestra vida. Celebramos a Cristo, el hijo de Dios, la luz del mundo y la vida verdadera, especialmente para que quienes sufren el abandono, la soledad o la enfermedad, para los pobres y excluidos, para los migrantes y quienes vivirán estas fiestas lejos de su hogar y de sus familias, para quienes cumpliendo obligaciones laborales no podrán vivir en plenitud estas fiestas. No puedo dejar de tener una palabra especial esta Nochebuena para todas aquellas personas que en su infancia o juventud fueron dañadas por sacerdotes y religiosos. Que todos estos hermanos y hermanas que, por diversos motivos, viven el dolor en estas fiestas, descubran en el Niño Dios una fuente vital de esperanza”.

Fuente: Comunicaciones La Serena
La Serena, 24-12-2018