Padre Felipe Fernández Bravo, nuevo Sacerdote Diocesano para Osorno

Con gran alegría y solemnidad la comunidad osornina recibió al nuevo pastor ordenado este sábado 30 de marzo en la Catedral San Mateo Apóstol.

 
Domingo 31 de Marzo de 2019
La eucaristía se inició con el canto de entrada, donde el obispo Jorge Concha Cayuqueo, Administrador Apostólico de Osorno, acompañado de más de 30 sacerdotes, y casi una veintena de diáconos permanentes, ingresaron al presbiterio para celebrar la Ordenación Sacerdotal del entonces diácono en tránsito; Felipe Andrés Fernández Bravo.

Después de las lecturas se dio inicio al llamado del ordenando, y el Vicario General de nuestra Diócesis, padre Rudolf Bornschein lo presentó y pidió su Ordenación Presbiteral al Obispo frente a la asamblea. El “elegido”, manifestó su voluntad de recibir el Ministerio Sacerdotal, se postró frente al altar como signo de humildad y de súplica, para pedir a Dios su bendición por el nuevo ministerio que comienza, mientras el pueblo fiel acompañó en oración cantando las letanías de los santos, para que también ellos intercedan ante el Padre por Felipe y el nuevo servicio que asumió.

Inmediatamente después el entonces candidato al sacerdocio, arrodillado recibió la imposición de mano del Obispo Jorge Concha Cayuqueo para conferir dicha ordenación. Lo mismo hicieron uno a uno los sacerdotes presentes, en tanto la asamblea acompañó con silencio y su oración. Así, el recién ordenado sacerdote, también fue revestido con los ornamentos propios de su nuevo ministerio.

En la oportunidad, el Administrador Apostólico de Osorno también ungió las manos del nuevo presbítero con el Santo Crisma, le entregó la Patena y el Calis, y le dio el saludo de la paz, acción que también realizaron uno a uno todos los sacerdotes presentes. Posteriormente se dirigió a la asamblea: “Queridos hermanos y hermanas, tenemos un nuevo ministro para la Iglesia. Les presento al nuevo sacerdote, Felipe Andrés Fernández Bravo”, y los presentes respondieron con alegría y un generoso aplauso.

Antes de finalizar la eucaristía, el padre Rudolf Bornschein leyó el Decreto N° 24 del año 2019, en el que el recién ordenado sacerdote es nombrado Vicario Parroquial de la Parroquia San Mateo Apóstol por un periodo de 3 años.

Homilía del Pastor

En su reflexión el obispo Jorge Concha Cayuqueo se dirigió al padre Felipe Fernández, y le dijo: “has tenido un largo tiempo de preparación para tu ordenación sacerdotal. Un camino que el Señor lo conoce a cabalidad y que tanto tú como nosotros que estamos contigo en esta celebración, lo ponemos en su corazón, corazón del Señor que es justo y sobre todo misericordioso y por lo mismo, confiadamente, compartimos lo que dice el apóstol: Todo contribuye al bien de los que aman a Dios. De los que él ha llamado según sus planes”.

“Lo anterior, y una atenta mirada de la situación que vivimos como Iglesia reclama querido Felipe, que tu disposición, en tu respuesta sea con corazón puro, corazón amante y con sentido de responsabilidad, y con esta disposición te centres en lo esencial de este compromiso de vida que estás asumiendo ante esta asamblea que representa a toda la Iglesia”, agregó el Administrador Apostólico de Osorno.

También explicó que ser un servidor del Señor, como sacerdote, es un don gratuito de Dios, que está para el servicio de su pueblo, que es Dios quien pone en el corazón de las personas “el deseo de reconocerlo, de amarlo, de poner toda la vida para servirle, hasta el punto incluso, de dar la vida por Él si fuera necesario. Ese deseo, ese entusiasmo, esa voluntad puesta en la voluntad del Señor, es lo que muchas veces hace que la entrega sea generosa y sea feliz. No se condicen, queridos hermanos, especialmente Felipe, en esta hermosa vocación ni las mezquindades ni las caras largas”.

“Recuerda querido hermano los inicios de tu vocación, esfuérzate por perseverar en pureza de corazón y en la pureza de intención, estar en camino de conversión permanente es un desafío constante en un ministro del Señor. Esto exige estar atentos a tantas formas de mundanidad en la que a veces caemos tan fácilmente: los elogios, los reconocimientos, el creernos tantas cosas, exigencias exageradas que hacemos, y tantas otras cosas”, señaló.

“Que tus santos patrones, Felipe y Andrés, intercedan por ti, y que, a María, la tengas siempre presente y te acompañe a ser buen discípulo y servidor de su hijo. Ellos y todos nosotros, tus hermanos oramos por ti, para que seas un sacerdote según el corazón del Señor que te llamó. Bienvenido Felipe, a este hermoso y desafiante ministerio”.

También dijo que “esta porción de esta Iglesia necesita de tu servicio, de tu entrega generosa y de tu esperanza, para junto a tantos hermanos y hermanas, sembrar semillas del Reino de Dios”.

Padre Felipe: “Palabras de la vida”

En el relato de su vida, el padre Felipe hizo un recorrido por los momentos difíciles en su niñez y en su proceso vocacional como seminarista, no para victimizarse, sino para destacar precisamente que en aquellos conflictos “sentí mucho amor, gracia y presencia de Dios, quien dispone todas las cosas para bien de sus hijos”.

Lo anterior, agregó el nuevo sacerdote, “se hace carne en Ana María que dio la vida por mí, en Javier, que me regaló su presencia paternal, lo descubrí en los colegas de la clínica alemana quienes con su testimonio de esfuerzos y dedicación por sus familias me animaban en mi caminar”.

También aseguró que lo vivió “en quienes lo acompañaron en el juicio, Carlitos, amigo y compañero de la vida (…) lo descubrí en los rupanquinos y rupanquinas que me hicieron sacerdote y no por una imposición de manos o una unción con Crisma, sino porque compartimos la vida con sus alegrías y tristezas, compartimos la misma bombilla del mate, el asado, me abrieron las puertas de su hogar, sanando así mis heridas”.

Y agradeció a todas las “personas que me muestran el lado luminoso de la vida, gratitud a todas las personas que me hacen la vida un poquito más complicada, está bien no pasa nada. Mejor siempre buenos recuerdos que un pasado perdido, lo que fue tan hermoso que no caiga al olvido”.

También aseguró; “me cuesta considerar que hoy es el día más importante de mi vida, porque ¿qué ha pasado con los otros 33 años de mi vida?, ¿acaso no son importantes?, o ¿lo que vendrá para adelante? (…) lo más importantes es el simple hecho de haber nacido, lo más importante son ustedes, lo más importante es ser hijo de Ana María, y Luís Javier, nieto de Ana Elia que en paz descanse, hermano de Diego, Mariana y Tomás (…). Pidámosle a Dios que nos acompañe y que su presencia se quede en medio de nosotros”.

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 31-03-2019
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