Peregrinaciones a la Virgen: una gran reserva espiritual del país

Bajo el lema “Con esperanza junto a María caminamos junto a María”, se desarrolló la celebración de la solemnidad de la inmaculada Concepción, con una peregrinación de miles de personas al santuario del Cerro La Virgen, en Concepción. Monseñor Fernando Chomali dijo que las peregrinaciones son una gran reserva espiritual del país.

 
Domingo 08 de Diciembre de 2019
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El programa de celebración preparado por la Iglesia y el Seminario Metropolitano, se inició muy temprano, con la primera misa a las 6.30 horas, continuando con misas cada hora y media, hasta las 16,30 horas, con la llegada de la procesión desde plaza San Juan Bosco. Sin embargo, la gran cantidad de fieles obligó a celebrar otra eucaristía a las 18,00 horas. En esta oportunidad, se contó con la brillante presentación del canto del Coro Arquidiocesano. En tanto, al término de la Misa, el rector del Seminario Metropolitano, padre Juan Carlos Marín, agradeció a todos los servicios e instituciones que participaron en lograr que todo el desarrollo de la celebración resultara sin dificultades ni problemas.

La procesión convocó a numerosas personas, pese al intenso sol que hubo a las 16 horas, pero se abrió paso en la multitud que caminaba hasta el santuario. La Virgen fue llevada por miembros del Movimiento EPE y encabezada por el arzobispo, monseñor Fernando Chomali y varios sacerdotes, diáconos permanentes y seminaristas.
Esta celebración tuvo un signo muy especial, por cuanto se hizo el rito de consagración de Chila a la Virgen, acción que se repitió a lo largo de todo el país, donde hubo celebraciones de la Inmaculada Concepción. “Hoy hemos consagrado a la virgen nuestro país, a las familias y a todas las personas que construyen una sociedad y le pedimos a ella que siempre nos dirija a Jesús, porque siempre Él va a trabajar por la justicia y la equidad y una vida más conforme a nuestra dignidad”, señaló monseñor Chomali.

En su homilía, el Arzobispo señaló que “este es un día muy importante para cada uno de nosotros, porque estamos consagrando al país, a la arquidiócesis y a cada uno de nosotros a la Santísima Virgen María y lo hacemos en el día en que celebramos a la Inmaculada Concepción de la Virgen”.

Reflexionó manifestando que “María preservada del pecado original, porque fue concebida sin ese pecado y recibe a Jesús que es nuestro salvador, que es nuestro, María llena de dios va presurosa a servir. Yo les pido a los católicos, que seamos más presurosos con quienes nos necesitan; seamos más presurosos para ser constructores de un mundo mejor, para ir sembrando la semilla del bien, de la verdad y la justicia, esa semilla de mostaza que va a convertirse en un árbol frondoso”.

Destacó que la virgen llena de Dios es fuente de alegría. “Nosotros los católicos estamos llamados a ser fuente de alegría en nuestras casas, en el trabajo, porque tenemos puesta la esperanza en Dios, porque sabemos que para Él nada es imposible”.

Manifestó que “la Virgen está atenta a lo que pasa en la sociedad. Está en una boda y se dio cuenta que faltaba vino. María tiene esa sensibilidad y dice hagan lo que Él les diga. Tal vez en nuestro país hace falta que nos digan: hagan lo que Él les diga. Hemos estados muy empecinados en hacer lo que nosotros queremos; nos hemos encerrado en nosotros mismos y no hemos sido capaces de hacer una buena fiesta de boda. Porque donde haya paz, alegría y comunión, sólo es posible si ponemos las tinajas de agua para que Él las convierta en vino.

Recordó que la Virgen sufrió mucho, porque vio a su hijo como lo sacrificaron. “Ella ha guardado todo en su corazón, el sufrimiento de su Hijo. Tal vez el gran compromiso que podemos asumir hoy es ser hombres y mujeres de oración. Si nos comprometemos a tener una vida espiritual, de oración, conforme al querer de Dios, otro Chile será posible, tendríamos otro país, con personas espirituales que se den cuenta que estamos llamados a servir y no a ser servido, a tener una vida humilde y sencilla, como la Virgen a estar siempre dispuesto a acompañar a aquel que lo necesita”.

Dijo que María representa todos los anhelos de nuestro corazón. “Ella tenía humildad, pero nosotros somos soberbios; representa el servicio presuroso, pero somos lentos para servir y muy rápidos para pedir que nos sirvan. María tenía una profunda vida espiritual, porque guardaba todo en su corazón y hacía referencia a Cristo, quien es nuestra salvación”.

Monseñor Chomali sostuvo que “en este momento que estamos viviendo y que hemos vivido durante el día, es un gran tesoro, que solo la virgen puede convocar. Se trata del tesoro que somos cada uno de nosotros, que a pesar del calor y las dificultades, hemos venido aquí, para vivir el “Sí” maravilloso de María, que cambió la historia”.

Finalmente, en su homilía, expresó que ofrecía la Santa Misa por cada uno de los peregrinos. “La ofrezco por nuestros problemas, debilidades, errores, y nuestros pecados, para que el Señor los convierta y nos ayude a vivir conforme a su voluntad y no la nuestra. Para que nos ayude, a todos a construir el país que le queremos dejar a las futuras generaciones. En estos tiempos vividos, no podemos darnos el lujo de criticar a la generación que nos dejaron ni tampoco estar siempre añorando, tenemos que pensar qué sociedad le vamos a dejar a las futuras generaciones y ese es el camino que tenemos que emprender hoy”.

Al término de la eucaristía, el Arzobispo comentó, respecto a la celebración de la festividad, que “ha llegado mucha gente y creo que todos estamos necesitados de Dios, necesitados de comunidad y fraternidad. En el contexto que estamos viviendo, más de cien mil personas en Concepción y si sumamos a quienes han acudido a tantos otros santuarios del país, nos da mucha esperanza, porque muestra que la reserva espiritual de Chile es muy grande y, como pastor, me siento en la obligación de cuidarla y acrecentarla. Una sociedad que se olvida de Dios termina yendo contra sí misma y, eso, en cierto sentido, es lo que nos ha estado pasando. Lo que ha sucedido hoy nos vuelve a reencatar con el don maravilloso que es la fe en Jesucristo y una devoción inmensa a la Virgen María”.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 08-12-2019