El espíritu de Don Bosco permanece en Colonias Villa Feliz 2020 en Talca

Cada año, la primera semana de enero, con las Colonias Villa Feliz, el Centro Educativo Salesianos Talca se convierte en un verdadero Centro Oratoriano, donde la familiaridad y el ambiente de alegría que impregnan niños y jóvenes transforma hasta los corazones más duros.

 
Miércoles 15 de Enero de 2020
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Es el espíritu de Don Bosco que permanece en los ambientes salesianos, y por eso, desde el 09 al 14 de enero, 206 niños y niñas participaron de esta experiencia, y 96 jóvenes, entre asesores y monitores, la llevaron a cabo, liderados por el Área de Evangelización del CEST, cuyo responsable es el padre Eduard Rojas.

Las Colonias Villa Feliz son una experiencia de evangelización formativa y recreativa en la que se busca favorecer los espacios necesarios para que niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad se desarrollen a nivel personal, social y espiritual.

Al ser consultados, algunos de los niños que participaron diariamente de las actividades, dijeron que venían felices a una segunda casa; venían a jugar, divertirse, aprender y a conocer nuevos amigos.

El testimonio de los jóvenes
Por otra parte, los jóvenes, algunos en su primera experiencia, manifestaron que todo lo vivido es un aprendizaje para crecer como cristianos y salesianos.

Sebastián Jaramillo González, integrante del Equipo de Servicio, dijo que todos los días aprende algo nuevo, “nosotros no trabajamos directamente con los niños, nuestro equipo es como el motor de la Colonia, tenemos que preocuparnos de que todo esté preparado para el trabajo diario, para que los niños tengan sus materiales, para mí todo ha sido un aprendizaje, todo ha sido una entrega de amor para los niños, para nosotros y para Dios”.

Javier Gómez Barrera, monitor y con varios años de experiencia, señaló que para él lo más importante es servir; dijo que le gusta mucho hacer colonias y “participar de esta experiencia porque es reconfortante, se conocen hartas personas y me quedo con recuerdos bonitos de los niños, me quedo con su cariño, y la alegría que nos transmiten a nosotros, y con los jóvenes se fortalecen lazos de amistad y vamos creando ambientes buenos para seguir trabajando por la fe que tenemos en Dios”.

Para Cristopher Carreño Rojas, quien lleva cuatro años haciendo Colonias, dijo que lo más importante para él ha sido aprender a respetar a las personas, porque es algo que me costaba mucho, pero he ido aprendiendo a respetar la realidad de los demás, la realidad de los niños y sobre todo respetar las opiniones distintas a las mías, crecer en tolerancia y fortalecer la fe en Dios, fe que me ha inculcado mi familia y el colegio, que estoy desde kínder; me siento muy feliz participando en esta experiencia porque sobre todo refuerza mi experiencia de Dios y mi experiencia salesiana”.

Por último, Pía Moreno Vergara, monitora y asesora, manifestó sentirse muy contenta de servir y participar, para ella la experiencia es gratificante. “En estos dos años que he participado en Colonias, CAS y Oratorio, me he sentido muy agradecida y siento que cada día mi fe es más fuerte, me ha ayudado a desarrollarme en distintos ámbitos y me llena el corazón poder servir a todos los niños y a Dios”.

Ciertamente, para los jóvenes y asesores adultos que integran esta instancia, es una oportunidad de crecer, desarrollar la personalidad, la vocación de servicio y la oportunidad siempre nueva de renovar la fe y el espíritu de salesianidad.

Servir a los demás con alegría
Gracias a la colaboración alimenticia de JUNAEB, regalos de apoderados y diversos aportes económicos, se pudo realizar esta experiencia que tuvo muchos frutos, especialmente la donación a los demás y la alegría diaria de niños y jóvenes.

Entre las temáticas tratadas se destacaron los valores de la vida cristiana y tópicos sobre la vida en comunidad, el servicio a los demás, la creación y la familia. Cada día, los niños llegaban a las 09:30 horas, se compartía el desayuno, la higiene, los juegos, la catequesis, el cine, la música y el show final donde también se compartía la oración para agradecer a Dios lo vivido. Todo con la máxima de servir a los demás con alegría, ya que quien da con alegría recibe más alegría en su corazón. Todos los días también se celebró la Eucaristía, presidida por padre Pedro Pablo Cuello, padre Juan Pablo Lyon y padre Eduard Rojas.

Por esta y por muchas otras experiencias para concretar el servicio y la entrega generosa a los demás, el Área de Evangelización del CEST, a cargo de padre Eduard Rojas, agradece a todos aquellos que hicieron posible estas Colonias Villa Feliz 2020, las cuales buscaron dar un servicio de calidad a los niños del sector norte de Talca. Todo animado y compartido con los jóvenes, dando fuerza a la experiencia que tuvo don Bosco, quien siempre se esmeró por dar lo mejor a sus muchachos.

Cabe destacar que hace cinco años las Colonias Villa Feliz se están realizando en el Colegio, y esto ha traído muy buenas noticias para el sector, ya que muchas veces en esta época de verano los niños se quedan solos en sus casas, y esto es una buena oportunidad para que se distraigan y no crezca el “consumo pantallas”. Anterior a estos cinco años, la Colonias se desarrollaban en sectores rurales de Talca, pero siempre, desde el año 1974 se han realizado las tradicionales Colonias Villa Feliz en todas las obras salesianas.

Fuente: Comunicaciones Salesianos Talca
Talca, 15-01-2020