La sinodalidad es un proceso de renovación y esperanza para ser una Iglesia más coherente y comprometida

El llamado de Mons. Luis Marín de San Martín al concluir visita a Chile:

La sinodalidad es un proceso de renovación y esperanza para ser una Iglesia más coherente y comprometida

El pasado 20 de marzo se desarrolló en la Universidad Católica de Chile, un encuentro abierto en el que el Subsecretario de la Secretaría General del Sínodo, Mons. Luis Marín de San Martín habló sobre la Sinodalidad en la Iglesia de Hoy. Tras finalizar su visita al país, el obispo destacó que en Chile constata una Iglesia viva, que camina y que sabe superar las dificultades.

 
Martes 26 de Marzo de 2024
Cerca de 200 personas, tanto del laicado, como de la vida religiosa, además de sacerdotes y obispos; se hicieron parte del conversatorio organizado por la Universidad Católica de Chile, la Conferencia Episcopal y la Conferencia de Religiosas y Religiosos de del país. La actividad vino a concluir una serie de encuentros en los que participó Mons. Marín en vista a animar el Sínodo y conocer más de cómo se está viviendo la sinodalidad en el país.

Qué es la sinodalidad y modos de vivirla concretamente
Al iniciar su intervención inicial, el Subsecretario del Sínodo señaló que experimenta la sinodalidad como una oportunidad de la gracia de Dios para vivir de forma coherente nuestra fe. “Es un momento de renovación y de esperanza para la Iglesia que nos implica a todos” pues a su parecer “necesitamos una Iglesia más coherente, más comprometida”. Agregó que de lo compartido en otros lugares y en Chile, la sinodalidad “ha sido una experiencia de vitalidad de la Iglesia. La iglesia, sin duda alguna, no es un museo de arqueología. Es un organismo lleno de vida. La iglesia está viva y yo lo he sentido así”.

Enfatizó que la Iglesia es y siempre ha de ser sinodalidad, pues “es una dimensión constitutiva de la Iglesia”, añadiendo que “no es una invención del Papa Francisco” ni una moda que se terminará con el paso del tiempo, enfatizando que tal como la comunión y la misión, “la Iglesia siempre será sinodal”.

Luego Marín de San Martin habló sobre lo qué significa "caminar juntos", explicando que así como el caminar hace referencia al "dinamismo de la fe cristiana", el concepto juntos", nos refiere a la comunión en Cristo: "No hay Cristo sin Iglesia, ni Iglesia sin Cristo. La fe cristiana es comunión", enfatizando que no se puede ser cristianos si no estamos unidos a Cristo y tener la experiencia de Cristo: "La Unión con la experiencia de Cristo nos lleva a unirnos como iglesia".

Además, el obispo planteó algunas formas y modos de concretar la sinodalidad, como, por ejemplo: el Sínodo de los obispos, el Consejo pastoral, el Consejo parroquial, el Consejo de consultores, los capítulos de los religiosos. “Por tanto, lo que quiere el Sínodo de los obispos es ayudarnos a vivir esta sinodalidad, esta dimensión constitutiva de la Iglesia. Pues el Papa dice cuál es el tema del Sínodo, que no es tratar todo como un cajón de sastre donde hablamos de todos los temas. No, el tema del Sínodo de los obispos es muy claro, por una iglesia sinodal, comunión, participación y misión”.

Monseñor Marín resaltó que la sinodalidad es un proceso que comienza desde abajo y a través de la escucha con tres características fundamentales: lo experiencial, lo espiritual y lo comunitario, relevando que “tenemos que abrirnos al Espíritu Santo, a la oración, a la escucha” y agregando que Lo que estamos buscando es discernir cuál es la voluntad del Señor para cada uno de nosotros, para la comunidad cristiana, para mi grupo” y preguntarse ¿En este momento de la historia, qué nos pide el Señor?

El proceso sinodal actual y su finalidad:
Mons. Marín también explicó que el Papa Francisco ha convocado a este proceso sinodal para implicar a toda la Iglesia, con el objetivo de discernir la voluntad de Dios para este tiempo. Un proceso que se basa en el escuchar, discernir y decidir.
También, el subsecretario del Sínodo recalcó que la sinodalidad no se puede entender desde los parámetros del poder ni una democracia parlamentaria, sino que se trata de una forma de ser Iglesia, basada en la escucha, el discernimiento y la corresponsabilidad. “La sinodalidad implica a todos los miembros del Pueblo de Dios, cada uno según su vocación".

También relevó que no se puede perder de vista que la finalidad del proceso sinodal es la evangelización. “Se trata de llevar el Evangelio a este tiempo y a todas las culturas”, agregando que la sinodalidad es una propuesta de esperanza que requiere la colaboración de todos.

Rector Sánchez llama a la comunidad universitaria a sumarse al camino sinodal de la Iglesia
El Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez, al dar inicio a la actividad, destacó la importancia de este camino para la Iglesia y la Universidad.

Citando al papa Francisco, el rector recordó que “La sinodalidad es un llamado al dinamismo, a la escucha mutua, llevado a cabo en todos los niveles de la Iglesia, implicando a todo el pueblo de Dios”, agregando que “es un llamado a caminar juntos como bautizados, en la diversidad de carismas, vocaciones y ministerios”.
El Rector Sánchez también se refirió a los desafíos que enfrenta la Iglesia en este camino sinodal, entre ellos la necesidad de una mayor participación de la mujer y la búsqueda de respuestas a los problemas del mundo actual. También valoró que es un momento para el encuentro “a partir de las diversas realidades que se viven en la Iglesia, desde la realidad diocesana de vida consagrada, laical, clerical y también familiar”.

El Rector Sánchez también abordó la relación entre la sinodalidad y la universidad, señalando que la Universidad Católica de Chile está comprometida con este camino y que busca contribuir a la formación de una generación de personas, sean creyentes o no creyentes, que sean capaces de construir una sociedad más justa y fraterna.

“Nosotros experimentamos la realidad de contextos cada vez más multiculturales y multi religiosos, en los que es esencial el empeño por el diálogo entre religión y cultura, así como de diversos grupos que constituyen la sociedad. De esta manera, vivir la misión de la Iglesia en estos contextos requiere claramente un estilo de presencia, servicio y anuncio que construya puentes, cultive la comprensión recíproca y se empeñe en una evangelización que acompañe, escucha y aprenda especialmente”.

Obispo Ricardo Morales: Que podamos ser verdaderamente artífices del diálogo
Por su parte, el obispo de Copiapó Ricardo Morales, en representación del Comité Permanente del Episcopado, se refirió a la visita de Mons. San Martín. Explicó que durante sus días en el país, pudo acompañar al Subsecretario del Sínodo en encuentros con canonistas, algunos laicos e integrantes de la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Chile. “Creo que la impresión que Monseñor Luis Marín de San Martín, se ha llevado de la Universidad y nuestra Iglesia es muy positiva. Lo ha insistido mucho en las diversas reuniones y encuentros: como Latinoamérica, especialmente Chile en particular, han desarrollado un camino relevante e importante en esta escucha que nos invita el Sínodo”.

El obispo Morales señaló que, en ese sentido, “lo que podemos aportar y lo que podemos hacer hoy día como iglesia que peregrina en Chile, es muy importante. Especialmente han sido relevantes los diálogos que se han producido porque el Sínodo es eso, dialogar, escuchar. Y creo que en la perspectiva de un diálogo fecundo podemos soñar esa iglesia que quiere Jesús”, agregando “creo que la oportunidad de reunirnos es también expresión y manifestación de lo que queremos ser: Una Iglesia que escucha, que acoge y que incluye. Que podamos ser verdaderamente esos artífices del diálogo que el Papa Francisco con tanta insistencia nos invita a ser”.

Arzobispo Fernando Chomali: La Iglesia en Chile avanza en la escucha y la colegialidad en la toma de decisiones
Por su parte, el Arzobispo de Santiago, Fernando Chomali; abordó los avances y desafíos de la Iglesia chilena en este camino sinodal, poniendo énfasis en la necesidad de una renovación en la pedagogía evangelizadora y en la promoción de las vocaciones sacerdotales.

En ese sentido, Mons. Chomali destacó que la Iglesia chilena ha avanzado en la implementación del método sinodal, caracterizado por la escucha, el discernimiento y la toma de decisiones colegiadas. “Hemos ido avanzando significativamente para que la toma de decisiones sea colegiada y así evitar el tan llamado el llamado clericalismo, lo cual sin lugar a duda que es un avance”. Señaló que este método se está aplicando en capillas, parroquias y universidades, lo que ha permitido una mayor participación de los fieles en la vida de la Iglesia.

Sin embargo, Fernando Chomali relevó que esto se da en medio de una sociedad culturalmente católica, pero cada vez menos evangelizada, por lo que hizo un llamado a renovar la pedagogía evangelizadora para hacerla más atractiva a las nuevas generaciones.

El Presidente del Episcopado también compartió su preocupación por la falta de vocaciones sacerdotales en Chile, destacando que en más de 30 años de sacerdocio, ningún joven le ha preguntado por el significado de ser sacerdote. Por eso, hizo un llamado a reflexionar sobre la necesidad de presentar el sacerdocio como una opción vocacional atractiva y significativa.

Finalmente, Mons. Chomali también se refirió a la importancia de la labor social de la Iglesia, especialmente en la atención a los más pobres, teniendo siempre presentes la promesa de Jesús de estar con su Iglesia hasta el fin de los tiempos.

Mario Salas, presidente de CONFERRE: El aporte de la vida consagrada a la sinodalidad en Chile
Por su parte, el presidente de la Conferencia de Religiosos de Chile (CONFERRE), Mario Salas, destacó el aporte de la vida consagrada al proceso sinodal en Chile, pero también mencionó algunos desafíos que se deben enfrentar.
El religioso mercedario destacó la presencia de religiosos y religiosas en comisiones de trabajo de las pastorales diocesanas y nacionales, aportando desde su experiencia carismática. Agregó que desde hace años CONFERRE realiza esfuerzos de reflexión permanente sobre el Sínodo, tanto a través de la revista Testimonio como en sus asambleas anuales.

Si bien relevó “La mirada positiva y la valoración que realiza el Sínodo sobre la vida consagrada y su aporte al proceso sinodal”, destacó en perspectiva de desafíos, que “la vida consagrada está llamada a ser profecía”, la necesidad de trabajar en la actualización del documento "Mutuae relationes" para fortalecer la comunión entre obispos y religiosos. También en seguir trabajando en conjunto con la Conferencia Episcopal en instancias como la Comisión de Pastoral la COP o la Comisión Nacional de Prevención de Abuso. Siendo así hizo un llamado a profundizar en la comunión eclesial y sentirnos una “Iglesia de hermanos que caminan juntos”.

Ana María Celis: la importancia de la colaboración entre laicos, clérigos y teólogos
Junto con agradecer a Mons. Marín por “llegar a esta parte del mundo”, Ana María Celis, Directora del Departamento de Derecho Canónico de la Facultad de Derecho UC; valoró el esfuerzo del obispo en simplificar el lenguaje, especialmente en temas complejos para la Iglesia como es la “sinodalidad” en tiempos de analfabetismo religioso en Chile.

La académica destacó la Importancia del número 9 del informe sobre la participación laical y especialmente femenino en la misión de la Iglesia, donde resaltó el rol de las mujeres en la construcción de una Iglesia más sana y segura.

También abordó las críticas al derecho canónico, por no ser suficiente para enfrentar los desafíos actuales de la Iglesia, señalado que a veces se le pide más de lo que puede dar, y que por otra parte hay ya algunas cosas que ya se puedan hacer; como por ejemplo que mujeres sean nombradas en distintos lugares dentro de no solo las curias, sino que como delegadas en distintas estructuras. No obstante, reconoció que es posible pensar en reformas al derecho canónico para hacerlo más efectivo y seguir avanzando en la formación en derecho canónico para laicos y clérigos.

Finalmente, la abogada que también es miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida; abordó el concepto de “pobreza espiritual”, que se expresaría en la falta de sentido de la vida como un problema creciente en la sociedad actual, por lo que destacó la importancia de la conversión personal y comunitaria como camino para encontrar el verdadero significado de la vida: “El rol de la Iglesia es ayudar a las personas a encontrar el primer amor y darles sentido a sus vidas”. Por ello la académica hizo un llamado a la acción para trabajar juntos en la renovación de la Iglesia, con la colaboración entre laicos, clérigos y teólogos.

El encuentro concluyó con un espacio para preguntas de los asistentes, quienes plantearon a Mons. Marín y los panelistas, inquietudes relativas al desafío de la comunión entre la diversidad de vocaciones que existen en la Iglesia; las dudas que suscita el proceso al centrarse en las experiencias humanas dejando tal vez a Cristo de lado; el llamado a no dar vuelta la página ante el dolor de víctimas de abuso y cómo encontrar ánimo ante algunas resistencias que se experimentan frente a la sinodalidad; si corre riesgo la comunión eclesial ante posturas muy distintas que se viven ante realidades concretas de la Iglesia; y como conjugar sinodalidad con autoridad jerárquica.

Valeria López: La visita de Mons. Marín ayuda a mantener vivo el dinamismo sinodal
La secretaria general adjunta del Episcopado, quien moderó el conversatorio y participó en otros de los encuentros de Mons. Marín tanto en Valparaíso como en Santiago, destacó de la visita: “Mons. Marín nos presentó el Sínodo 2021-2024 como un ejemplo de discernimiento en común de toda la Iglesia, en el cual el discernimiento de los pastores se lleva a cabo dentro de un proceso más amplio, de consulta y escucha, que no puede ser ignorado”.

López, quien también es miembro de la Asamblea Sinodal, agregó que “la visita de Mons. Marín a Chile, sin duda, ayuda a mantener vivo el dinamismo sinodal, nos recuerda que la sinodalidad reclama valorar la escucha de todos los fieles, su protagonismo eclesial y su participación en los procesos decisionales. En una Iglesia sinodal en misión, el ejercicio constante de la escucha es un presupuesto fundamental de la cultura del encuentro, e implica ponerse en escucha del Espíritu Santo, que habla en la historia concreta de las personas”.

La evaluación de Luis Marín: “Constato una Iglesia viva, una Iglesia que camina, que sabe superar las dificultades”
Al finalizar los días de encuentro en Chile, Mons. Luis Marín de San Martín expresó: “Pues ha sido un gran regalo de Dios. Estoy muy contento, muy edificado. Yo he aportado desde el corazón, lo que he podido, pero he recibido tanto a cambio. Constato en primer lugar, una Iglesia viva, una Iglesia que camina, una Iglesia que sabe superar las dificultades. Una Iglesia abierta, una iglesia dinámica. Y estoy muy agradecido por lo que he recibido, por la participación, por la implicación. Mi deseo es seguir avanzando, seguir caminando, que no sean momentos, sino que realmente sean expresiones de una realidad, de un proceso de renovación y de esperanza en la Iglesia. Estamos viviendo un tiempo hermoso, un tiempo de Dios. La gracia de Dios está presente. Vamos hacia adelante y en estos momentos, en estos encuentros vemos palpablemente la acción del Espíritu, en que el Señor acompaña a su Iglesia en este tiempo de renovación y esperanza”.

Fuente: Comunicaciones CECh
Fotografías y transmisión del conversatorio: Comunicaciones UC

CECh, 26-03-2024
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