Con el lema “Para que tu hijo crezca chinita, y yo disminuya”, Loinos celebraron a la Virgen Guadalupe de Ayquina

Obispo Emérito de San Felipe, Mons. Cristián Contreras presidió la Eucaristía principal.

 
Lunes 09 de Septiembre de 2019
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Resaltando al Santuario de Ayquina como el lugar al que se concurre para respirar un aire de amor, de respeto concordia, de esperanza y de familia, porque aquí está la Santísima Madre María, destacó tras 17 años de ausencia del poblado, el Obispo emérito de San Felipe, Cristián Contreras Molina, quien fue invitado por el pastor de la Diócesis de Calama, Óscar Blanco Martínez, para participar de las celebraciones en honor a Guadalupe de Ayquina y presidir la Misa principal.

La celebración reunió a más de 70 mil personas, según indicó carabineros, transformándola en el encuentro religioso más importante de la Región de Antofagasta y que desde los primeros días de septiembre convierte el pequeño poblado andino de Ayquina -de apenas 50 personas- en el centro de la piedad popular loina.

Monseñor Cristián Contreras en su homilía resaltó el rol de la Virgen María en el plan de salvación de Dios para la humanidad, convirtiéndola en la madre de su hijo Jesucristo. Ella, se consideraba una humilde servidora del Señor, pero fue elegida madre del Enmanuel. “porque Dios pone sus ojos de generación en generación en los más débiles, sencillos y humildes, no en los prepotentes. Pone sus ojos en aquellos que saben que nada tienen sin él, que todo lo que tienen es por él”.

Destacó que así como Dios puso su mirada en la Virgen María y la reconoce como mujer, como hija, como hermana, como mamá, “ Ella estaba feliz, porque Dios se fijó en ella, la reconoció y acaso -se preguntó- a nosotros no nos importa ser reconocidos por Dios, ser mirados por él, ser contemplados y reconocidos en nuestra condición y dignidad, que somos hijos suyos y que el no hace diferencia de personas”.

Enseguida, invitó a continuar poniendo la confianza en el Señor y su madre María, como lo hacen con tanta devoción al llegar cada año a su Santuario de Ayquina, “porque Dios nos conoce en nuestra debilidad y la Santísima Virgen nos muestra a este Dios misericordioso, cercano y bondadoso, que nos reconcilia con su hijo, que nos ama frente a toda adversidad”.

Fuente: Comunicaciones Calama
Calama, 09-09-2019